
México aprueba una Ley de Ingresos histórica para 2026
La tarde de este viernes, el Diario Oficial de la Federación (DOF) publicó oficialmente el decreto que da vida a la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2026, marcando el inicio de una nueva etapa económica para el país. El documento, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, proyecta que México percibirá 10 billones 193 mil 683.7 millones de pesos, una cifra récord en la historia de las finanzas públicas.
Detrás de este número monumental hay meses de discusión, votaciones y ajustes técnicos. El pasado 17 de octubre, la Cámara de Diputados dio luz verde al dictamen con 349 votos a favor, 128 en contra y cero abstenciones, consolidando un proyecto que refleja las expectativas económicas del gobierno federal y su apuesta por fortalecer la recaudación sin recurrir a aumentos de impuestos generalizados.
Este incremento de 891 mil 667 millones de pesos respecto al año anterior no solo significa más recursos, sino también una mayor responsabilidad para su administración y aplicación, en un contexto nacional e internacional de incertidumbre financiera y presiones inflacionarias.
Desglose de ingresos: el peso de los impuestos y las aportaciones
El corazón de la Ley de Ingresos está en los impuestos, que una vez más se consolidan como la principal fuente de financiamiento público. Para 2026, se espera que por este rubro la Federación obtenga 5 billones 838 mil 541.1 millones de pesos.
A estos recursos se suman 641 mil 782.1 millones de pesos por Cuotas y Aportaciones de Seguridad Social, mientras que las Contribuciones de Mejoras apenas representan 39.6 millones de pesos, evidenciando su carácter marginal dentro del total.
Por el concepto de Derechos, se contempla una captación de 157 mil 081.7 millones de pesos, en tanto que por Productos y Aprovechamientos se prevén 16 mil 488.3 millones y 203 mil 520.5 millones de pesos, respectivamente.
Cada cifra representa más que una cantidad: es una apuesta por mantener la estabilidad de los ingresos públicos y sostener el gasto social, los programas prioritarios y las inversiones en infraestructura.
Nuevas fuentes de financiamiento y estrategias del gobierno
Además de los ingresos tributarios, la Ley de Ingresos 2026 contempla una fuerte presencia de recursos derivados de ventas de bienes, servicios y otros ingresos, que suman 1 billón 630 mil 973.6 millones de pesos.
A ello se agregan 232 mil 630.4 millones de pesos por transferencias, asignaciones, subsidios y subvenciones, además de pensiones y jubilaciones, lo que refleja la creciente carga fiscal del sistema de seguridad social.
El último gran bloque de recursos proviene de los ingresos derivados de financiamientos, calculados en 1 billón 472 mil 626.4 millones de pesos, cifra que muestra la intención del gobierno de mantener un equilibrio entre el endeudamiento responsable y la suficiencia presupuestaria.
En términos simples, México planea gastar más, pero también recaudar mejor, aprovechando herramientas de fiscalización digital, combate a la evasión y una mayor eficiencia en la gestión tributaria.
Contexto político y económico del paquete fiscal 202
La aprobación de esta ley se da en un escenario político clave: el último año completo de gestión del actual gobierno antes del cambio de administración. Por ello, los ojos del sector privado, los analistas y los organismos internacionales están puestos sobre las metas fiscales y su impacto en la confianza económica del país.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha sostenido que este paquete fiscal busca garantizar la continuidad de los programas sociales y la estabilidad macroeconómica, sin imponer nuevas cargas tributarias a la población. Sin embargo, diversos sectores advierten que el reto no solo está en recaudar más, sino en gastar mejor y con total transparencia.
Los 10 billones de pesos que el país proyecta captar representan una apuesta ambiciosa para sostener el crecimiento, impulsar proyectos de infraestructura y mantener el equilibrio de las finanzas públicas ante un panorama internacional marcado por tensiones comerciales y fluctuaciones en los precios del petróleo.
Lo que sigue para México en 2026
Con la publicación de la Ley de Ingresos en el DOF, el siguiente paso será la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación, que definirá cómo se distribuirán estos recursos.
Este instrumento será determinante para saber qué sectores recibirán prioridad: salud, educación, seguridad, obras públicas o programas sociales. La ejecución de esta ley marcará el rumbo económico del país en un año que promete ser decisivo.
La magnitud de los recursos previstos y la necesidad de administrarlos con eficiencia serán factores clave para mantener la confianza de inversionistas, ciudadanos y organismos internacionales. México entra así en una nueva etapa financiera con grandes desafíos, pero también con oportunidades para consolidar su crecimiento económico.