El gobierno de Claudia Sheinbaum ha puesto en marcha un ambicioso proyecto que promete revolucionar la gestión pública en México: la creación de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT). Con esta iniciativa, la primera presidenta del país busca convertir a la administración pública en un modelo de eficiencia y modernidad, aunque no sin despertar críticas y preguntas sobre su impacto a largo plazo.
¿Qué es la ATDT y por qué es clave para la Cuarta Transformación?
La ATDT es una de las apuestas más audaces del gobierno de Sheinbaum. Encabezada por José Antonio Peña Merino, especialista en análisis de datos, esta «superagencia» tiene como misión principal digitalizar los trámites gubernamentales para reducir la corrupción, aumentar la recaudación fiscal y facilitar la vida de los ciudadanos.
En una reciente reunión con empresarios, Sheinbaum destacó que el objetivo es eliminar la burocracia que entorpece la inversión. «Vamos a simplificar y digitalizar todos los trámites, desde los del SAT hasta los permisos municipales. La inversión que antes tardaba años podrá concretarse en meses», aseguró.
Uno de los primeros avances será la Llave MX, un sistema de autentificación digital que permitirá a los ciudadanos realizar cualquier trámite en línea, desde la comodidad de su hogar. Aunque promete facilitar el acceso a servicios, también genera preocupación: ¿qué tan segura será esta puerta de acceso?
De la eficiencia a la vigilancia: un arma de doble filo
Si bien la ATDT promete agilizar los procesos, también centralizará una cantidad sin precedentes de información personal y datos sensibles. Esto ha llevado a algunos expertos a compararla con el «Gran Hermano» de George Orwell, temiendo que estas herramientas puedan ser utilizadas para la vigilancia gubernamental en lugar de para la mejora de servicios públicos.
«La puerta digital puede abrirse hacia ambos lados», advierten analistas en ciberseguridad, señalando los riesgos de posibles abusos de poder o vulnerabilidades tecnológicas.
Además, la ATDT asumirá responsabilidades como la gestión de la infraestructura digital, el desarrollo de software y el diseño de políticas de telecomunicaciones, absorbiendo incluso funciones de organismos clave como el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
El impacto en la economía: promesas y retos fiscales
Uno de los objetivos declarados de la agencia es mejorar la recaudación fiscal al optimizar procesos como los trámites aduanales y combatir el contrabando. Según estimaciones, estas medidas podrían incrementar los ingresos hasta en un 3%. Sin embargo, las calificadoras de riesgo como HR Ratings ya advierten que estos esfuerzos podrían no ser suficientes para enfrentar los desafíos económicos que se avecinan, incluyendo el ambicioso presupuesto de 9.3 billones de pesos para 2025.
Por otro lado, el anuncio de una posible reforma fiscal en 2025 añade incertidumbre a un escenario ya tenso. A pesar de que Sheinbaum insiste en buscar consensos, los empresarios mantienen una postura cautelosa.
El futuro de la ATDT: ¿oportunidad o amenaza?
La ATDT representa un paso importante hacia la modernización del gobierno mexicano, pero no está exenta de riesgos. Su éxito dependerá de encontrar un equilibrio entre la eficiencia tecnológica y el respeto por los derechos de los ciudadanos.
Mientras tanto, México también enfrenta presiones externas, como las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles del 25% a las importaciones mexicanas, lo que podría impactar aún más la economía nacional.
En este contexto, la administración Sheinbaum deberá demostrar que la ATDT puede cumplir sus promesas sin sacrificar la transparencia y la confianza ciudadana.
¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.
