La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, aclaró que el “agujero” detectado en el puente de La Concordia, en Iztapalapa, no es un socavón sino una grieta provocada por hundimientos y lluvias recientes.
Durante la conferencia ‘mañanera’ de la presidenta Claudia Sheinbaum este miércoles 1 de octubre, Brugada explicó que la zona presenta problemas de hundimientos históricos y que la grieta se abrió tras la intensa lluvia del fin de semana. La Secretaría de Obras y Servicios de la CDMX ya trabaja en su reparación, y se espera que el tramo afectado vuelva a abrirse el jueves por la tarde.
Contexto del hundimiento en La Concordia
La presidenta Claudia Sheinbaum detalló que los hundimientos en el oriente de la ciudad se deben al tipo de suelo: antiguamente lago, con arcilla que se comporta como plastilina. Cuando se seca se vuelve polvoso y, al humedecerse, se torna chicloso, lo que provoca grietas tras lluvias intensas.
La grieta en el puente de La Concordia mide 138 metros de largo y 2 metros de profundidad, lo que obligó al cierre temporal de un carril. La zona se encuentra cerca de la calzada Ignacio Zaragoza, que también se inundó tras las lluvias del sábado pasado.
Este incidente despertó críticas por la cercanía al accidente del 10 de septiembre, cuando una pipa de gas explotó en la misma área, dejando 31 muertos. Sin embargo, las autoridades descartaron cualquier relación entre la grieta y el accidente previo, asegurando que no hubo vínculo con fallas en la infraestructura que provocaran el siniestro.
La reparación del puente busca garantizar la seguridad de los conductores y vecinos, mientras las autoridades mantienen vigilancia sobre otras zonas susceptibles a grietas por el tipo de suelo y la extracción de agua en el oriente de la capital.


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