En medio de un contexto de tensión política en Venezuela, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, ha confirmado que no ha recibido invitación para asistir a la toma de posesión del presidente Nicolás Maduro, programada para el 10 de enero de 2025.
En su conferencia matutina del 13 de diciembre, conocida como La Mañanera del Pueblo, Sheinbaum respondió directamente a la pregunta de un reportero sobre si México había sido convocado oficialmente al evento protocolario en Caracas. «Hasta donde entiendo, no hemos recibido [la invitación]», aseguró.
El acto, que tendrá lugar en la sede oficial de la Asamblea Nacional de Venezuela, se perfila como uno de los eventos más polarizados del año, con dos figuras principales reclamando el liderazgo del país: el actual mandatario Nicolás Maduro y el opositor Edmundo González Urrutia.
Crisis política y electoral en Venezuela: Dos líderes, un país dividido
El panorama en Venezuela está marcado por la incertidumbre. El Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró a Nicolás Maduro como ganador de los comicios celebrados el 28 de julio de 2024. Sin embargo, Edmundo González Urrutia, líder de la oposición y actualmente exiliado en España, insiste en que los resultados fueron manipulados y que él es el legítimo presidente electo.
Maduro ya confirmó que asistirá al Parlamento el 10 de enero para jurar como jefe de Estado. Por otro lado, González Urrutia ha prometido regresar a Caracas en enero para asumir su supuesto mandato, incluso si esto implica enfrentar la cárcel. “Estoy moralmente preparado para cualquier situación”, afirmó en una reciente entrevista.
Las instituciones venezolanas toman partido
El chavismo, con el respaldo de organismos clave como el Tribunal Supremo de Justicia y la Fiscalía General, mantiene su lealtad a Maduro, acusando a la oposición de conspirar para desestabilizar el país. Mientras tanto, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) llama a una transición pacífica y exige que Maduro reconozca su derrota.
En un giro que aumenta las sospechas sobre el proceso electoral, el CNE aún no ha publicado resultados desglosados que respalden el triunfo de Maduro, lo que ha generado críticas tanto internas como internacionales.
México y su postura frente a la crisis venezolana
Aunque Sheinbaum ha negado haber recibido invitación alguna para asistir a esta controversial ceremonia, México históricamente ha jugado un papel mediador en los conflictos de América Latina. Este evento podría representar una oportunidad para que el gobierno mexicano refuerce su diplomacia en la región, o bien, adopte una postura más neutral frente a la polarización política en Venezuela.
Con la creciente presión internacional y el llamado de organismos como la Corte Penal Internacional (CPI), se espera que México, bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum, mantenga una posición prudente, observando de cerca los eventos del 10 de enero.
Expectativa regional ante el futuro de Venezuela
La toma de posesión presidencial de Venezuela en 2025 podría marcar un punto de inflexión para la estabilidad política del país y sus relaciones internacionales. Con dos líderes en disputa, la situación plantea retos diplomáticos importantes para naciones como México.
Claudia Sheinbaum, al no recibir aún una invitación oficial, podría mantenerse al margen de esta controversia, evitando así comprometer la política exterior mexicana en un conflicto que sigue siendo incierto.
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