¿AMLO conocía la red de huachicol? Su frase de 2019 lo persigue

En septiembre de 2019, durante un evento en Chihuahua, Andrés Manuel López Obrador lanzó una frase que hoy retumba con más fuerza:

“Nada de que el presidente no sabía, no se enteraba, lo engañaban, eso es falso. El presidente de México está informado de todo lo que sucede”.
Esa declaración, que buscaba marcar distancia con la corrupción del pasado, terminó convirtiéndose en un búmeran. Hoy, con las revelaciones sobre una red de huachicol en Tamaulipas, críticos se preguntan: ¿AMLO sabía lo que ocurría?

El origen del escándalo

El detonante fue la denuncia del almirante Rafael Ojeda, entonces secretario de Marina, quien reveló presuntas complicidades dentro de la institución con redes dedicadas al robo de combustible.
La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación que derivó en la captura de 14 implicados, entre ellos Manuel Roberto Farías Laguna, vicealmirante, y Francisco Javier Antonio Martínez, exgerente de la ASIPONA.

Tamaulipas, epicentro del huachicol

El huachicol, término popular para el robo de combustible, ha convertido a estados como Tamaulipas en un foco rojo.
En la entidad se han detectado más de mil 100 tomas clandestinas, generando pérdidas millonarias para Pemex y alimentando redes de violencia y corrupción.
La magnitud del problema es tal que, además de los detenidos, 20 personas físicas y morales fueron incluidas en la Lista de Personas Bloqueadas por sus presuntos vínculos con este delito.

AMLO y las “tranzas desde arriba”

Durante aquel evento en 2019, AMLO no solo afirmó que el presidente sabe todo, sino que también señaló que las “tranzas más grandes” nacen desde las cúpulas del poder.
Hoy, esas palabras son citadas por opositores como prueba de que el expresidente no podía ignorar lo que ocurría en el sector energético.

La herida abierta del huachicol

La historia del huachicol en México es más que un asunto de combustible. Para familias enteras en Tamaulipas, significa violencia, extorsión y miedo diario.
Doña Carmen, habitante de Reynosa, relató que en su colonia las tomas clandestinas son tan comunes que “ya sabemos cuándo huele a gasolina porque alguien abrió una nueva”.
Ese miedo se combina con el enojo por la corrupción. “Nos dijeron que todo cambiaría, pero parece que todo sigue igual o peor”, agrega.

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