La semana pasada, en el marco del 80 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, se celebró una cumbre clave sobre cambio climático. Ahí, entre presidentes, ministros y delegaciones, México alzó la voz a través de Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente. Su mensaje fue contundente:
“Todos los gobiernos están comprometidos, salvo Estados Unidos”.
En un auditorio donde las miradas apuntaban al futuro del planeta, Bárcena presentó los avances y desafíos de México frente a la crisis climática, dejando claro que el país apuesta por un modelo energético más limpio y sostenible.
Energías renovables: la apuesta mexicana
En su discurso, la funcionaria destacó que 22% de la energía en México ya es renovable, con planes de duplicar o triplicar esa cifra para 2035. Este objetivo se enmarca en el Plan México, diseñado por el gobierno de Claudia Sheinbaum para acelerar la transición energética.
Además, informó que el 70% de las termoeléctricas ya funcionan con gas natural, un combustible menos contaminante, y que los nuevos ferrocarriles serán eléctricos, reduciendo así emisiones de carbono.
Estas medidas fueron recibidas con reconocimiento por parte de varias delegaciones, al considerarse pasos firmes hacia un futuro más sustentable.
La protección de los bosques tropicales
Más allá de la energía, Bárcena subrayó la importancia de la protección ambiental. México, junto con Guatemala y Belice, se sumó a la iniciativa de Brasil para cuidar los bosques tropicales, un esfuerzo que se consolida con la declaratoria del corredor biocultural de la Gran Selva Maya.
Este compromiso no solo busca frenar la deforestación, sino también preservar la riqueza cultural y natural de la región, vital para la biodiversidad mundial.
Biodiversidad oceánica: un pacto internacional
Otro de los logros fue la ratificación del compromiso de proteger la biodiversidad oceánica en altamar. Para México, cuidar los mares significa garantizar la supervivencia de especies clave y mantener el equilibrio del ecosistema marino, afectado por la sobrepesca y el calentamiento global.
Multilateralismo: la única salida
Bárcena también resaltó que el cambio climático no puede combatirse con esfuerzos aislados.
“De nada sirve que América Latina reduzca sus emisiones si solo generamos el 11% de los gases. Necesitamos acciones conjuntas”, afirmó.
En este sentido, defendió el multilateralismo climático, destacando que el trabajo coordinado entre países es esencial para lograr resultados. La ausencia de Estados Unidos en estos compromisos genera preocupación, pues sigue siendo uno de los mayores emisores del mundo.
México y el futuro climático
El mensaje final fue claro: México está dispuesto a liderar desde la acción. Con energías limpias, proyectos ferroviarios sostenibles, protección de selvas y mares, el país busca consolidar su papel como referente regional en la lucha climática.
Mientras tanto, la comunidad internacional deberá seguir presionando para que potencias como Estados Unidos se sumen a un esfuerzo que ya no admite retrasos.


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