En medio de un conflicto que sigue devastando Ucrania, el presidente Volodimir Zelensky lanzó un mensaje contundente: la guerra solo continúa porque Moscú se niega a ponerle fin. En los últimos siete días, Rusia lanzó casi 50 misiles, más de 3.270 drones de combate y 1.370 bombas guiadas sobre el territorio ucraniano.
Zelensky destacó que no basta con palabras: “Se necesita presión. El mundo ve que Rusia reacciona ante la fuerza, por lo que la paz a través de la fuerza puede funcionar”.
La urgencia de la situación llevó al mandatario a pedir medidas decisivas a Estados Unidos, Europa, G20 y G7, con el objetivo de proteger vidas humanas y frenar los ataques.
Ataques constantes y defensa estratégica
Según Zelensky, Ucrania ha buscado la paz en múltiples ocasiones, proponiendo altos al fuego incondicionales y estrategias para detener los ataques aéreos, terrestres y marítimos. Sin embargo, aseguró que Rusia manipula y retrasa continuamente las negociaciones, intensificando los ataques y generando terror entre la población civil.
“Casi a diario, los terroristas rusos llevan a cabo cientos de ataques contra nuestra infraestructura crítica y civil”, afirmó Zelensky.
En respuesta, Ucrania, con apoyo de la OTAN y aliados estratégicos, refuerza su defensa aérea, adquiere material militar estadounidense y fortalece la industria de defensa nacional.
Ucrania responde con ataques estratégicos
Horas antes del pronunciamiento de Zelensky, un ataque con drones ucranianos alcanzó una planta de gas en Oremburgo, a 1.200 kilómetros al sureste de Moscú. La acción provocó un incendio y obligó a suspender temporalmente los envíos de gas desde Kazajistán.
La planta de Gazprom, una de las más grandes del mundo, maneja condensado del campo Karachaganak y otros yacimientos, con una capacidad anual de 45.000 millones de metros cúbicos. Las autoridades locales desplegaron equipos de emergencia para contener el incendio y cerrar el espacio aéreo mientras se evaluaban los daños.
Este hecho resalta la capacidad de Ucrania de realizar ataques estratégicos de defensa, que buscan presionar al Kremlin y proteger la soberanía nacional ante la constante ofensiva rusa.
La guerra continúa: un llamado a la acción global
Zelensky subraya que Ucrania nunca buscó la guerra, pero se enfrenta a un adversario que solo entiende la fuerza. La combinación de ataques masivos y sabotajes a infraestructura clave evidencia la necesidad de una respuesta internacional coordinada, con medidas que incluyan sanciones, apoyo militar y presión diplomática.
El mensaje del presidente ucraniano es claro: la paz no llegará mientras Moscú siga actuando sin consecuencias. El mundo, asegura, debe actuar ahora para proteger vidas y garantizar que la agresión rusa no continúe.
