Vigilancia masiva: Hong Kong acelera cámaras con IA

Hong Kong planea activar reconocimiento facial en 66.500 cámaras antes de 2031, priorizando zonas comerciales y puntos estratégicos.

Vigilancia masiva: Hong Kong acelera cámaras con IA
Vigilancia masiva: Hong Kong acelera cámaras con IA

La palabra vigilancia masiva vuelve a ocupar titulares internacionales. Esta vez, el foco está en Hong Kong, donde las autoridades planean activar sistemas de reconocimiento facial en miles de cámaras de seguridad distribuidas por la ciudad.

El anuncio no pasó desapercibido. Según declaraciones del comisionado policial Joe Chow Yat-ming, el objetivo es integrar tecnología biométrica al programa SmartView “tan pronto como este año”, siempre que se resuelvan obstáculos legales y técnicos pendientes.

La promesa oficial es clara: mejorar la seguridad pública. Pero la conversación pública es más compleja.

Qué es SmartView y cómo funcionará

El programa SmartView busca modernizar el sistema de videovigilancia urbano con herramientas impulsadas por inteligencia artificial.

El plan contempla:

  • Conectar circuitos cerrados de televisión en grandes centros comerciales
  • Priorizar zonas de alta concurrencia
  • Generar alertas automáticas cuando el sistema detecte coincidencias biométricas
  • Localizar personas desaparecidas o sospechosos de delitos

El proyecto prevé alcanzar 66.500 cámaras operativas para 2031, sumando 6.500 nuevos dispositivos a la infraestructura existente.

Para hacerlo posible, el gobierno ha solicitado una reserva presupuestaria cercana a 4.000 millones de dólares hongkoneses.

El argumento oficial: seguridad y prevención

Las autoridades sostienen que la herramienta permitirá respuestas más rápidas ante incidentes y una mayor capacidad de prevención.

En entrevistas difundidas por el South China Morning Post, Joe Chow subrayó que la población será notificada antes de cualquier despliegue efectivo.

El discurso institucional insiste en tres pilares:

  1. Adaptación tecnológica de los agentes
  2. Receptividad ciudadana
  3. Cumplimiento del marco normativo

El reconocimiento facial no sería continuo ni indiscriminado, según lo explicado. Se activaría bajo criterios operativos específicos.

Sin embargo, el concepto de vigilancia masiva va más allá de la activación técnica. Tiene que ver con escala.

Vigilancia masiva y debate global sobre privacidad

La discusión sobre vigilancia masiva no es nueva. Ciudades como Londres, Nueva York o Beijing han experimentado con distintos grados de monitoreo inteligente.

La diferencia en el caso de Hong Kong es el volumen proyectado y el contexto político.

En los últimos años, la región ha atravesado transformaciones institucionales profundas. En ese entorno, ampliar el reconocimiento facial genera inquietudes sobre libertades civiles y protección de datos.

El equilibrio entre seguridad y privacidad vuelve a ser el centro del debate.

¿Dónde termina la prevención del delito y dónde comienza el monitoreo constante?

Centros comerciales y puntos estratégicos: prioridad del plan

Uno de los elementos más llamativos del proyecto es la colaboración con operadores privados.

Las fuerzas del orden planean firmar acuerdos con promotores de grandes superficies comerciales para integrar sus sistemas al ecosistema SmartView.

La prioridad serán espacios de alto tránsito y valor estratégico.

La lógica es práctica: mayor concentración de personas implica mayor probabilidad de incidentes. Pero también implica mayor recopilación de datos biométricos en espacios cotidianos.

Ahí es donde la conversación se vuelve más sensible.

Inversión tecnológica y cooperación internacional

El proyecto no se limita a cámaras. Incluye modernización de plataformas de gestión, ampliación de almacenamiento de datos y fortalecimiento de redes de fibra óptica.

Además, Hong Kong acogerá en noviembre una asamblea anual de Interpol, reforzando su posicionamiento como nodo de cooperación policial internacional.

Las autoridades han destacado que mantendrán colaboración activa con países del sudeste asiático, región considerada relevante en la persecución de fugitivos.

Desde la perspectiva institucional, la tecnología es una herramienta estratégica.

Desde la perspectiva ciudadana, es una transformación del espacio público.

¿Qué significa realmente esta expansión?

La expansión de cámaras con reconocimiento facial no cambia solo la infraestructura urbana. Cambia la experiencia cotidiana.

Saber que un sistema puede identificar rostros en tiempo real modifica la percepción del anonimato en la calle.

Algunos ciudadanos pueden sentirse más seguros. Otros, más observados.

El impacto real dependerá de factores como:

  • Transparencia en el uso de datos
  • Límites claros de almacenamiento
  • Supervisión independiente
  • Mecanismos de apelación y revisión

La vigilancia masiva no es solo una cuestión tecnológica. Es un contrato social.

El futuro inmediato de la vigilancia masiva

Hong Kong aspira a implementar la tecnología en el corto plazo, aunque el calendario exacto aún no está cerrado.

Si se concreta, la ciudad se consolidará como uno de los territorios con mayor densidad de cámaras inteligentes por habitante.

El debate apenas comienza.

La vigilancia masiva es presentada como una herramienta de seguridad avanzada, pero su implementación redefine la frontera entre lo público y lo privado.

En un mundo cada vez más digitalizado, la pregunta no es si la tecnología existe. Es cómo se utiliza.

Y en Hong Kong, esa respuesta podría llegar más pronto de lo esperado, marcando un nuevo capítulo en la era de la vigilancia masiva.

Salir de la versión móvil