miércoles, enero 14, 2026

¡Ultimátum a Harvard! Gobierno Trump da 72 HORAS para entregar datos de protestas o MANTIENE VETO a extranjeros

DHS exige a Harvard información sobre actividades «violentas» de alumnos para reconsiderar la revocación de su programa de estudiantes internacionales. Tensión al máximo

La confrontación entre la administración del presidente Donald Trump y Harvard University ha tomado un nuevo y dramático giro este jueves 22 de mayo de 2025. Horas después de la impactante revocación del permiso de Harvard para inscribir nuevos estudiantes extranjeros, el gobierno de Estados Unidos ha lanzado un ultimátum: la universidad tiene solo 72 horas para proporcionar información detallada sobre actividades «violentas» y protestas en las que hayan participado sus alumnos. El cumplimiento de esta exigencia podría abrir la puerta a la reconsideración de la drástica medida.

La condición fue comunicada formalmente a través de una carta dirigida al rectorado de Harvard y firmada por la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem.

En la misiva, Noem indica que la institución podría ver reinstaurada su certificación del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio (SEVP) –esencial para la admisión de alumnos internacionales– si coopera plenamente y cumple con una serie de requisitos dentro del apretado plazo.

La exigencia del DHS: Información detallada bajo presión

Según extractos de la carta que han comenzado a circular y fuentes cercanas al DHS, la información requerida por el gobierno Trump incluye, pero no se limitaría a:

  • * Identificación de estudiantes: Nombres de alumnos que hayan participado en protestas consideradas «disruptivas» o «violentas» en el campus o eventos relacionados con la universidad.
  •  * Naturaleza de las actividades: Descripción detallada de dichas actividades, fechas, y cualquier evidencia de daños o alteración del orden.
  • * Medidas disciplinarias internas: Información sobre qué acciones ha tomado o planea tomar Harvard contra los estudiantes involucrados.
  • * Políticas universitarias sobre protestas: Un informe sobre los protocolos de Harvard para manejar manifestaciones y garantizar la «seguridad y el orden».

La carta subraya que la «colaboración total y transparente» es indispensable para que el DHS evalúe la «buena fe» de Harvard y su compromiso con la «seguridad nacional y el estado de derecho», condiciones que la administración considera necesarias para permitirle seguir participando en el programa SEVP.

Harvard: Entre la espada y la pared

Este ultimátum coloca a Harvard en una posición extremadamente delicada. Por un lado, la posibilidad de revertir la suspensión de su programa de estudiantes extranjeros es un incentivo poderoso, dada la importancia de estos alumnos para la vida académica y financiera de la institución. Por otro lado, ceder a estas demandas plantea serias preocupaciones éticas y legales:

  • * Privacidad de los Estudiantes: Entregar información detallada sobre la participación de alumnos en protestas podría violar sus derechos a la privacidad.
  • * Libertad de Expresión y Asociación: La medida podría interpretarse como un intento de intimidar y reprimir la disidencia estudiantil, coartando derechos fundamentales garantizados por la Primera Enmienda.
  • * Autonomía Universitaria: La injerencia del gobierno en asuntos disciplinarios internos y en la gestión de la libertad de expresión en el campus es vista por muchos como una transgresión a la independencia académica.

Se espera una respuesta formal de Harvard en las próximas horas, tras consultas urgentes con su equipo legal y órganos de gobierno. La decisión que tomen será observada de cerca por toda la comunidad de educación superior.

Reacciones y Análisis Preliminares: Preocupación por Derechos Civiles Organizaciones defensoras de los derechos civiles y expertos en derecho constitucional ya han expresado su profunda preocupación por el requerimiento del DHS.

 «Esto es un intento flagrante de usar la presión regulatoria para suprimir la libertad de expresión en los campus. El gobierno no debería condicionar la participación en programas educativos a la delación de estudiantes que ejercen sus derechos.» – Director de la Unión Americana de Libertades Civiles

Analistas sugieren que esta movida podría ser una táctica de la administración Trump para:

  • * Justificar retroactivamente la dura medida inicial contra Harvard, enmarcándola en un contexto de supuesta permisividad ante desórdenes.
  •  * Obtener información sensible sobre movimientos estudiantiles y posibles líderes de protestas.
  • * Enviar un mensaje disuasorio a otras universidades sobre las consecuencias de no controlar las manifestaciones en sus campus. ¿Qué Sigue? La cuenta regresiva a ha comenzado.

Las próximas 72 horas serán críticas. La decisión de Harvard no solo determinará el futuro inmediato de su programa de estudiantes internacionales, sino que también podría sentar un precedente importante para las relaciones entre el gobierno y las instituciones de educación superior en Estados Unidos bajo la actual administración.

La comunidad internacional, los estudiantes, el profesorado y los defensores de la libertad académica contienen la respiración, esperando ver si Harvard cede a la presión o se mantiene firme en la defensa de sus principios y la protección de sus alumnos.

Giovanna Cancino
Giovanna Cancino
Giovanna Cancino es una experimentada profesional de la comunicación, Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Con más de una década de trayectoria en medios impresos y digitales, se ha consolidado como reportera y editora. Su profundo conocimiento se refleja en sus colaboraciones en la sección deportiva 'Sport Judge', así como en las importantes secciones Nacional e Internacional, asegurando una cobertura fiable y relevante para nuestros lectores.
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR