En un giro inesperado dentro de la política de seguridad internacional, la Unión Europea (UE) reconoció por escrito que no descarta la posibilidad de designar a los cárteles de la droga mexicanos como organizaciones terroristas. Esta respuesta oficial, aunque medida, podría tener implicaciones severas para México y sus relaciones exteriores si se concreta.
La declaración surgió en respuesta a una pregunta escrita del eurodiputado Jorge Martín Frías, miembro del partido ultraconservador VOX de España, quien cuestionó si el Consejo Europeo incluiría a los cárteles en la lista de organizaciones sujetas a sanciones por actividades terroristas.
¿Qué implica ser considerado grupo terrorista por la UE?
Desde 2001, tras los atentados del 11 de septiembre, la UE mantiene una lista negra de personas y organizaciones involucradas en terrorismo. Estar en esta lista implica congelación de activos, sanciones financieras, y acciones judiciales y policiales reforzadas en territorio europeo.
Actualmente, esa lista incluye grupos como Al-Qaeda, el Estado Islámico, Hamas y la Yihad Islámica Palestina. La inclusión de los cárteles mexicanos —como el Cártel de Sinaloa o el CJNG— marcaría un precedente sin parangón en la política exterior europea.
¿Por qué se plantea esta medida ahora?
La propuesta fue impulsada por Martín Frías, quien argumenta que la estrategia mexicana contra el narcotráfico, especialmente bajo el nuevo gobierno de Claudia Sheinbaum, resulta débil e ineficaz. Señaló la reforma judicial propuesta y la política de «cero impunidad» como ejemplos de una supuesta “complicidad” del Estado mexicano con el crimen organizado.
Además, recordó que una de las primeras medidas de Donald Trump como presidente de EE. UU. fue intentar declarar a los cárteles como organizaciones extremistas extranjeras, con el fin de desplegar recursos militares y de inteligencia en su combate.
¿Qué dice la UE sobre la cooperación con EE. UU.?
El Consejo Europeo enfatizó que la cooperación transatlántica en materia de seguridad sigue activa y estratégica. UE y EE. UU. se reúnen dos veces al año para fortalecer sus estrategias conjuntas contra el crimen organizado, incluyendo el tráfico de drogas.
Entre sus prioridades están:
- Reducir la oferta de droga mediante control fronterizo y seguridad.
- Disminuir la demanda con programas de prevención y tratamiento.
- Atacar las finanzas del narcotráfico y reforzar la cooperación judicial.
¿Qué dice la normativa europea al respecto?
La Posición Común 2001/931/PESC de la UE establece que una organización puede ser incluida en la lista terrorista si existe una decisión judicial (ya sea de un país miembro o de un tercero) que haya iniciado una investigación por terrorismo, o haya enjuiciado a personas vinculadas a dicha organización por actividades terroristas.
Esto abre una vía legal para que la UE actúe si algún país —como EE. UU.— presenta evidencia judicial formal contra los cárteles bajo cargos de terrorismo.
¿Y México? Un dilema de soberanía y diplomacia
La posible clasificación de los cárteles como terroristas por parte de la UE podría desatar un conflicto diplomático, ya que México ha sido históricamente firme en rechazar intervenciones extranjeras bajo ese pretexto.
Además, esta medida afectaría las relaciones económicas y políticas, pues implicaría endurecer la cooperación con instituciones mexicanas o incluso sancionar a personas o empresas con vínculos indirectos con regiones controladas por el narco.
¿Decisión política o advertencia diplomática?
Aunque el Consejo Europeo no ha tomado una decisión formal, el hecho de que no descarte la posibilidad representa un cambio de tono significativo. La presión internacional sobre México, especialmente desde sectores conservadores europeos y estadounidenses, podría ir en aumento si no hay resultados tangibles en la lucha contra el narcotráfico.
La designación terrorista cambiaría completamente la narrativa: de un problema de seguridad pública a una amenaza global.
