El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en la que ambos líderes acordaron reunirse personalmente en Budapest, Hungría, con el objetivo de explorar vías para poner fin al conflicto en Ucrania.
La llamada, que según fuentes diplomáticas fue “cordial pero intensa”, marca un nuevo intento de negociación directa entre Washington y Moscú, tras meses de tensiones y enfrentamientos verbales.
“Hemos decidido que una reunión de nuestros asesores de alto nivel tendrá lugar la próxima semana… Luego, el presidente Putin y yo nos reuniremos en Budapest para ver si podemos poner fin a esta guerra sin gloria”, escribió Trump en su red Truth Social.
Delegaciones de alto nivel preparan el terreno
Según la información difundida por la Casa Blanca, las conversaciones previas estarán encabezadas por el secretario de Estado Marco Rubio, quien liderará la delegación estadounidense junto a otros altos funcionarios aún por designar.
Del lado ruso, el portavoz del Kremlin confirmó que Moscú enviará a su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, y a un equipo especializado en política de seguridad.
Las reuniones bilaterales tendrán lugar la próxima semana, mientras el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, visitará Washington para presentar una nueva estrategia de presión militar frente a Rusia.
Una reunión con alta carga simbólica y geopolítica
Hungría, país miembro de la Unión Europea pero con estrechos lazos con Moscú, fue elegida por su “neutralidad relativa” y su disposición a facilitar un encuentro sin condiciones previas.
Analistas internacionales señalan que el gesto de Trump busca proyectar una imagen de liderazgo global y pragmatismo diplomático, en un contexto donde la guerra de Ucrania ha entrado en un punto de estancamiento militar.
“Trump apuesta por un golpe de efecto: mostrarse como el único capaz de sentar a Putin a la mesa y negociar la paz”, afirma el experto en política internacional Andrew McKenzie, del Atlantic Policy Institute.
Controversia por los misiles Tomahawk
La iniciativa diplomática llega en medio de una nueva polémica militar. Esta semana, Trump insinuó la posibilidad de entregar misiles Tomahawk al ejército ucraniano, lo que desató preocupación en Moscú.
El Kremlin respondió advirtiendo que ese suministro representaría un “nuevo nivel de escalada” y pondría en riesgo los avances logrados en las conversaciones.
No obstante, fuentes cercanas al Consejo de Seguridad Nacional estadounidense señalaron que la entrega no está confirmada y que “toda acción dependerá del progreso diplomático” en los próximos días.
Zelensky busca fortalecer su posición
El presidente Volodímir Zelensky llegará este viernes a la Casa Blanca para presentar una nueva estrategia militar que, según fuentes de Kiev, busca aumentar el poder de disuasión a largo alcance y “obligar a Moscú a negociar en condiciones favorables”.
Su visita se produce justo antes del encuentro de alto nivel entre Rusia y Estados Unidos, lo que añade una dimensión estratégica y política clave a las conversaciones.
Expectativas y posibles escenarios
Aunque no hay fecha exacta confirmada para la reunión entre Trump y Putin, diplomáticos de ambas naciones aseguran que el encuentro podría celebrarse antes de finalizar octubre.
De concretarse, sería el segundo cara a cara entre ambos líderes en menos de dos meses, luego de la reunión del 15 de agosto en Alaska, que no logró avances concretos.Expertos prevén que, si el diálogo avanza, Hungría podría convertirse en sede de un eventual acuerdo preliminar de paz, lo que transformaría su papel en la política internacional europea.


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