Trump busca bajar la gasolina mientras la guerra con Irán presiona

Trump reúne a ejecutivos petroleros para aumentar la refinación y reducir el precio de la gasolina ante la guerra con Irán y el cierre de Ormuz.

La escena en la Casa Blanca tiene un protagonista claro: Trump. Mientras la guerra con Irán mantiene bajo presión al mercado energético y el cierre del estrecho de Ormuz amenaza el flujo internacional de petróleo, el presidente de Estados Unidos se reúne este martes con ejecutivos de la industria petrolera para buscar una respuesta que llegue directamente al bolsillo de los consumidores: reducir el precio de la gasolina.

El encuentro reúne a representantes de pequeñas, medianas y grandes empresas dedicadas a la refinación y distribución de combustibles. También participan el secretario del Interior, Doug Burgum, y el secretario de Energía, Chris Wright. La apuesta de la administración estadounidense es aumentar la capacidad de refinación y aprovechar un mayor flujo de crudo venezolano hacia las refinerías del país.

Trump pone el precio de la gasolina en el centro de su estrategia

Para Trump, el problema energético no se limita al precio internacional del petróleo. La presión también alcanza a las familias estadounidenses que enfrentan combustibles más caros, mientras los republicanos observan con preocupación el impacto que este escenario podría tener entre los votantes antes de las elecciones legislativas de noviembre.

La Casa Blanca considera que el aumento del suministro de petróleo venezolano puede contribuir a aliviar los precios. La reunión con las petroleras busca precisamente encontrar mecanismos para fortalecer la cadena energética estadounidense, desde la llegada del crudo hasta su transformación y distribución como combustible.

El movimiento ocurre después de que Trump anunciara un acuerdo con Venezuela que, según la información proporcionada por su administración, ampliaría el control estadounidense sobre reservas y producción petrolera del país sudamericano. El mandatario calificó el pacto como el mayor de su tipo y señaló que Estados Unidos obtendría una participación mayoritaria en el control de importantes reservas venezolanas.

Venezuela entra en el tablero energético de Estados Unidos

El acuerdo también coloca a Venezuela nuevamente en el centro de la estrategia petrolera estadounidense. La presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, señaló que el proyecto contempla una producción de 1,5 millones de barriles diarios, una vigencia de 25 años y el desarrollo de 17 campos estratégicos.

La magnitud de las cifras explica por qué Washington observa el petróleo venezolano como una posible herramienta para aumentar el suministro. En un mercado tensionado por la guerra con Irán, disponer de más crudo para las refinerías estadounidenses podría ayudar a reducir algunas presiones, aunque el comportamiento final de los precios dependerá de múltiples factores internacionales.

La estrategia, además, llega después de que Estados Unidos capturara en enero al entonces mandatario venezolano Nicolás Maduro, un episodio que modificó profundamente la relación entre Washington y Caracas.

La guerra con Irán complica el objetivo de bajar los combustibles

El desafío para Trump está lejos de ser únicamente doméstico. El conflicto con Irán ha afectado el suministro mundial de petróleo y mantiene al estrecho de Ormuz como uno de los principales focos de preocupación para los mercados energéticos.

Por esa vía estratégica circula una parte fundamental del petróleo mundial, por lo que cualquier interrupción prolongada puede aumentar la presión sobre los precios internacionales. Estados Unidos e Irán volvieron a intercambiar fuego el domingo, mientras Teherán mantiene cerrado el estrecho y Washington sostiene un bloqueo naval.

En paralelo, Trump ha criticado a grandes compañías petroleras estadounidenses como ExxonMobil y Chevron, acusándolas de obtener ganancias excesivas mientras los precios de la gasolina permanecen elevados.

La reunión de este martes representa, por tanto, un intento de convertir una crisis internacional en una respuesta energética interna. Más refinación, mayor suministro venezolano y presión sobre las empresas son las piezas que la administración busca combinar.

El resultado será clave no solo para los conductores estadounidenses, sino también para la estrategia política del presidente. Con las elecciones de mitad de mandato acercándose, el costo de llenar el tanque puede convertirse en un indicador cotidiano del impacto de la crisis. Y mientras el mundo observa el petróleo y el estrecho de Ormuz, Trump apuesta a que una mayor oferta permita contener la gasolina antes de que el precio de la energía se convierta en un problema todavía mayor.

Unidad de Investigación
Unidad de Investigación
Equipo de periodismo de profundidad dedicado a la cobertura de seguridad, justicia y derechos humanos. Comprometidos con la verificación de datos y la exposición de hechos de alto impacto social
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR