Triunfo de Trump y cambio judicial en México: un giro para la democracia

Triunfo de Trump

El 5 de noviembre marcó un giro histórico y alarmante para la vida democrática de México y Estados Unidos. En una sorprendente coincidencia, ese día Donald Trump fue elegido nuevamente presidente de Estados Unidos, mientras que en México se consolidó una reforma que modificó la independencia del Poder Judicial (PJ). Estos acontecimientos, que podrían haber sido vistos como algo imposible hace algunos años, representan un cambio en el equilibrio de poderes en ambas naciones. Este panorama plantea interrogantes sobre el futuro de las libertades, la democracia y los derechos humanos a ambos lados de la frontera.

Trump en la Casa Blanca: el regreso del autoritarismo en EE.UU.

La victoria de Trump ha sido un golpe inesperado. A pesar de su historial de declaraciones racistas, amenazas contra migrantes, múltiples investigaciones y declaraciones que muchos consideran autoritarias, Trump ha sido elegido nuevamente. Este triunfo parece reflejar una parte de la sociedad estadounidense que ve en él una figura de fortaleza, alguien que representa sus valores y su visión de “Hacer a América Grande Otra Vez”.

Sin embargo, el regreso de Trump plantea inquietudes importantes sobre el respeto a los derechos humanos, la relación con México y la estabilidad económica. En su primer periodo, Trump mostró una fuerte inclinación hacia el proteccionismo, imponiendo aranceles a productos mexicanos y presionando para endurecer las políticas migratorias. Esta tendencia, que podría intensificarse en su segundo mandato, amenaza con traer una oleada de deportaciones, afectando a miles de migrantes que ven en Estados Unidos una oportunidad para mejorar su calidad de vida.

México y el impacto de un Trump más autoritario

Para México, el regreso de Trump podría traer consecuencias económicas y sociales profundas. En primer lugar, el presidente electo estadounidense ha mencionado su intención de renegociar, o incluso cancelar, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026.

La incertidumbre en torno al T-MEC representa una amenaza directa para la economía mexicana, ya que EE.UU. absorbe alrededor del 80% de nuestras exportaciones. Sin el tratado o con condiciones aún más restrictivas, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano podría verse severamente afectado.

Además, Trump ha dejado claro que el control migratorio es una de sus principales prioridades, lo cual podría traducirse en un aumento de las deportaciones hacia México. Esta situación representa un desafío tanto para la economía como para el sistema social mexicano, que podría verse abrumado por la llegada de migrantes repatriados sin opciones de empleo ni de reintegración social inmediata.

Reforma judicial en México: ¿un retroceso democrático?

Simultáneamente, en México, la desaparición de un Poder Judicial independiente marca otro golpe a la democracia. Con la reforma, el Ejecutivo ha ganado influencia sobre el PJ, lo que amenaza la autonomía de jueces y magistrados y debilita la capacidad de este poder para actuar como contrapeso. Sin una independencia judicial sólida, se reduce la protección de los derechos humanos, la equidad en la impartición de justicia y el respeto por la pluralidad política.

Este cambio en el Poder Judicial coincide con el ascenso de una visión política que, en palabras de muchos, podría catalogarse como autoritaria. Al igual que el movimiento MAGA en EE.UU., el partido en el poder en México ha consolidado una base de seguidores que respaldan sus políticas sin cuestionamientos, lo que genera un ambiente donde la crítica y la disidencia son vistas con desconfianza.

El autoritarismo como tendencia: ¿hacia dónde van México y EE.UU.?

La coincidencia de estos eventos plantea una preocupación mayor: el fortalecimiento de liderazgos autoritarios en ambas naciones. Cuando un líder asume el poder con la idea de que representa la “verdad” y la voluntad de una mayoría, surge la tentación de imponer su visión y de eliminar cualquier oposición. Esta tendencia podría derivar en decisiones que no representen el bienestar de toda la ciudadanía, sino únicamente de los intereses de un grupo reducido.

El autoritarismo no solo amenaza la democracia, sino también la economía y la justicia social. En el caso de EE.UU., el regreso de Trump podría llevar a la imposición de aranceles y restricciones comerciales que afecten directamente a los sectores económicos mexicanos. Por otro lado, la falta de inversión extranjera y las barreras a la libre competencia también amenazan la economía nacional.

¿Cuál es el futuro de la relación entre México y EE.UU.?

Con Trump de vuelta en la Casa Blanca y un cambio estructural en el Poder Judicial en México, el futuro de la relación bilateral es incierto. La revisión del T-MEC en 2026 es uno de los puntos clave a observar, ya que el acuerdo es fundamental para la estabilidad económica de México. Las posibles restricciones o cambios en las condiciones comerciales pueden tener efectos adversos en sectores clave como la manufactura, el automotriz y la agricultura.

Además, la política migratoria y de seguridad serán áreas sensibles en la relación entre ambos países. La posibilidad de deportaciones masivas y una política de seguridad más estricta en la frontera podrían exacerbar la tensión y afectar la cooperación en temas de seguridad y desarrollo.

¿Qué sigue para la democracia en México y Estados Unidos?

Ante este panorama, quienes defienden la democracia, los derechos humanos y la pluralidad enfrentan el reto de mantener una voz crítica y de trabajar para preservar estos valores en ambas naciones. El desafío no será fácil, ya que tanto en México como en Estados Unidos el apoyo popular hacia estos liderazgos autoritarios es fuerte y se muestra resistente a la crítica.

Sin embargo, el fortalecimiento de una sociedad civil activa y de medios de comunicación independientes será crucial para contrarrestar los efectos negativos de estas políticas. La transparencia y la denuncia de abusos son herramientas esenciales para mantener viva la democracia en ambos países, y es responsabilidad de todos contribuir a que estas herramientas se mantengan fuertes y efectivas.

Un momento crítico para Norteamérica

El 5 de noviembre de 2024 ha quedado marcado como una fecha de cambio para la democracia en México y Estados Unidos. Con el regreso de Trump y la reestructuración del Poder Judicial en México, ambas naciones se enfrentan a un futuro incierto, donde las políticas autoritarias y el debilitamiento de las instituciones podrían poner en riesgo las libertades y los derechos de sus ciudadanos.

En este contexto, es fundamental que la sociedad civil en ambos países se mantenga vigilante y activa, defendiendo los valores de la democracia y los derechos humanos. La historia ha demostrado que los regímenes autoritarios terminan por afectar a sus propios seguidores, por lo que el desengaño podría llegar, aunque tarde. No obstante, el costo de revertir estos cambios será alto, y el trabajo de reconstrucción llevará años.

Norteamérica atraviesa un momento crítico, y el futuro de la democracia depende de la resistencia de sus ciudadanos y del compromiso de sus instituciones para actuar en defensa de la justicia, la equidad y los derechos fundamentales.

Salir de la versión móvil