El tifón Kalmaegi atravesó el centro de Filipinas este martes, dejando un saldo de al menos 26 muertos y decenas de personas atrapadas por las inundaciones. Con vientos sostenidos de 130 km/h y ráfagas de hasta 180 km/h, la tormenta provocó deslaves, cortes de energía y afectaciones en viviendas y carreteras.
Las autoridades informaron que la mayoría de las muertes ocurrieron en las provincias de Cebú y Leyte del Sur, donde las fuertes lluvias desbordaron ríos y destruyeron viviendas. En Bohol, un residente murió tras ser golpeado por un árbol caído.
Además, un helicóptero de la Fuerza Aérea filipina se desplomó en Agusan del Sur mientras realizaba labores de ayuda humanitaria, dejando cinco tripulantes fallecidos.
Filipinas, una nación golpeada por los desastres naturales
Gwendolyn Pang, secretaria general de la Cruz Roja Filipina, confirmó que varios habitantes permanecieron atrapados en los techos de sus casas en la localidad costera de Liloan, Cebú, donde el nivel del agua impidió los rescates inmediatos.
Kalmaegi es el vigésimo ciclón tropical que afecta Filipinas en 2025. El fenómeno se desplazará hacia el mar de China Meridional durante las próximas horas, tras golpear la provincia de Palawan.
La situación revive el recuerdo del devastador tifón Haiyan, que en 2013 dejó más de 7 mil muertos o desaparecidos y arrasó aldeas enteras. Filipinas, que enfrenta en promedio 20 tifones al año, sigue siendo uno de los países más vulnerables del mundo ante los desastres naturales.
