En medio del rugido del viento y el golpe incesante de la lluvia, Zhanjiang, una ciudad costera del sur de China, se preparó para enfrentar la furia del tifón Matmo, uno de los más poderosos en tocar tierra en la región durante los últimos años. Las sirenas resonaron a lo largo de la costa mientras más de 347 mil personas fueron evacuadas de las provincias de Guangdong y Hainan, en una de las mayores operaciones preventivas del año.
Una tormenta que puso en alerta máxima a China
El Centro Meteorológico Nacional de China emitió una alerta roja, el nivel más alto en su sistema de advertencias, luego de que Matmo alcanzara vientos sostenidos de 151 kilómetros por hora. El tifón tocó tierra la tarde del domingo en Zhanjiang, causando olas que superaron los tres metros de altura y lluvias torrenciales que inundaron calles y carreteras.
En la provincia insular de Hainan, las autoridades cancelaron vuelos, suspendieron el transporte público y ordenaron el cierre de comercios y escuelas. La prioridad: mantener a salvo a los residentes antes del impacto directo del ciclón. Según el medio estatal The Paper, 197.856 personas fueron evacuadas preventivamente, mientras otras 151.000 fueron desplazadas en Guangdong.
Impacto regional: Filipinas y Vietnam también en la trayectoria
Matmo no solo afectó a China. Días antes, la tormenta había cruzado el norte de Filipinas, donde más de 220.000 personas resultaron afectadas por intensas lluvias y deslaves. Unas 35.000 se refugiaron en albergues temporales, mientras las autoridades advertían del riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.
Según los meteorólogos, el tifón continuará su trayecto hacia el norte de Vietnam y la provincia china de Yunnan, donde también se han emitido advertencias de lluvias torrenciales y fuertes vientos.
Historias de resiliencia ante la tormenta
Entre los evacuados está Liang Wei, un pescador de 52 años que debió dejar su casa junto al puerto de Hainan.
“He vivido muchos tifones, pero este se siente diferente. Las olas golpean más fuerte, y el viento no cesa”, relató mientras buscaba refugio junto a su familia.
Los medios locales transmitieron imágenes que parecían sacadas de una película: carreteras cubiertas por agua, árboles arrancados de raíz y muros derrumbados por la fuerza del viento. Sin embargo, las evacuaciones tempranas evitaron una tragedia mayor.
China y su desafío ante el cambio climático
Los expertos advierten que el cambio climático está intensificando la frecuencia y potencia de los tifones en el Pacífico occidental. En los últimos años, las provincias del sur de China han reforzado sus sistemas de alerta temprana y evacuación masiva, que ahora son considerados modelo en la región.
Aun así, los daños materiales podrían ser considerables, especialmente en áreas agrícolas y portuarias. Las lluvias, estimadas entre 100 y 249 milímetros, amenazan con provocar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
Una respuesta rápida, pero un futuro incierto
El gobierno chino ha desplegado equipos de rescate, personal médico y unidades del ejército para apoyar a los desplazados. Mientras tanto, las autoridades meteorológicas continúan monitoreando la trayectoria del tifón, conscientes de que la temporada apenas comienza.
El tifón Matmo deja una lección clara: la prevención salva vidas, pero el reto climático exige respuestas más profundas y coordinadas en toda Asia.
