Sudáfrica declara desastre nacional luego de semanas de lluvias torrenciales e inundaciones que han provocado la muerte de al menos 30 personas, miles de viviendas dañadas y la destrucción de carreteras, puentes e infraestructura clave en varias regiones del país. La medida fue anunciada oficialmente por el gobierno este domingo y busca agilizar la coordinación de la respuesta nacional ante la emergencia.

La declaración fue realizada por el jefe del Centro Nacional de Gestión de Desastres, lo que permite al gobierno central movilizar recursos extraordinarios, apoyar a las provincias afectadas y acelerar la ayuda humanitaria para las comunidades más golpeadas.
Sudáfrica: Provincias más afectadas por las inundaciones
El impacto más severo de las inundaciones en Sudáfrica se concentra en las provincias del norte de Limpopo y Mpumalanga, donde se registraron la mayoría de las muertes. Sin embargo, el Ministerio de Gobernanza Cooperativa y Asuntos Tradicionales confirmó que al menos otras tres provincias también han sufrido daños por el clima extremo.
Las lluvias persistentes han provocado desbordamientos de ríos, colapsos de caminos rurales y el aislamiento de comunidades enteras, complicando las labores de rescate y el acceso a servicios básicos como agua potable y electricidad.
Emergencia regional en el sur de África
La crisis climática no se limita a Sudáfrica. Mozambique y Zimbabue, países vecinos, también han sido golpeados por fuertes lluvias durante semanas, lo que ha derivado en inundaciones severas en amplias zonas del centro y sur de Mozambique y el norte sudafricano.
Desde finales del año pasado, más de 100 personas han muerto en los tres países como consecuencia directa de las lluvias y deslizamientos de tierra, lo que ha encendido alertas sobre la vulnerabilidad de la región ante fenómenos climáticos extremos.
Cierre del Parque Nacional Kruger y evacuaciones
Las inundaciones en el norte de Sudáfrica obligaron al cierre temporal del Parque Nacional Kruger, una de las reservas naturales más grandes y visitadas del mundo. Las autoridades evacuaron a más de 300 turistas y miembros del personal desde campamentos afectados hacia zonas más seguras del parque.
El Parque Kruger, que cubre cerca de dos mil hectáreas y limita con Mozambique y Zimbabue, sufrió daños extensos en caminos, puentes internos y campamentos, debido a las lluvias que devastaron Limpopo y Mpumalanga y causaron más de 20 muertes en esas provincias.
Daños millonarios y comunidades devastadas
La primera ministra de la provincia de Limpopo informó que el mal tiempo ha causado alrededor de 240 millones de dólares en daños, con casas y edificios completamente arrasados por la fuerza del agua. Muchas familias lo perdieron todo y permanecen en refugios temporales mientras continúan las evaluaciones de daños.
Este nuevo desastre revive el recuerdo de tragedias recientes: más de 100 personas murieron por inundaciones el año pasado en la provincia del Cabo Oriental, y más de 400 fallecieron en KwaZulu-Natal en 2022, uno de los peores desastres climáticos en la historia del país.
Búsqueda de desaparecidos continúa
Los equipos de rescate en Sudáfrica mantienen la búsqueda de al menos cuatro personas desaparecidas, entre ellas Siyanda Baloyi, un niño de cinco años que habría sido arrastrado por las aguas cuando su vivienda en Limpopo se inundó el pasado jueves.
Las autoridades también confirmaron la desaparición de un funcionario del gobierno del municipio de Ekurhuleni, al este de Johannesburgo, luego de que el vehículo en el que viajaba fuera arrastrado por las inundaciones en Mozambique. Andile Mngwevu y otros ocupantes del automóvil continúan sin ser localizados.
Reapertura gradual del Parque Kruger
A pesar de los daños, las autoridades informaron que el Parque Nacional Kruger se prepara para reabrir gradualmente a los visitantes tras la suspensión forzada por las inundaciones. Las labores de inspección y reparación continúan para garantizar la seguridad de turistas y personal.
La decisión de Sudáfrica de declarar desastre nacional refleja la magnitud de la emergencia climática que atraviesa el país y la región. Las lluvias extremas han dejado víctimas mortales, daños económicos millonarios y comunidades enteras en situación crítica. Mientras continúan las tareas de rescate y reconstrucción, el desastre vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de fortalecer la prevención, la infraestructura y la adaptación al cambio climático en el sur de África.