
Inundaciones en el sur de Tailandia: el inicio de una tragedia que nadie vio venir
Inundaciones transformaron la vida cotidiana en el sur de Tailandia en cuestión de horas. Lo que comenzó como una tormenta intensa durante el fin de semana terminó convirtiéndose en un desastre que dejó al menos 33 personas muertas y ciudades enteras paralizadas. El país entero quedó atrapado en un escenario que parecía imposible: familias refugiadas en los techos de sus viviendas, calles convertidas en ríos desbordados y equipos de rescate luchando contra la corriente para salvar a quienes pedían auxilio desde las ventanas.
Inundaciones también dejaron un millón de hogares afectados y más de 2.7 millones de personas viviendo un panorama de incertidumbre. Las 12 provincias afectadas enfrentaron daños que se extendieron desde zonas rurales hasta grandes centros urbanos, mostrando el alcance real del desastre.
Inundaciones continuaron avanzando durante días, atrapando vehículos, derribando estructuras y aislando comunidades enteras que quedaron incomunicadas por la fuerza del agua. Los habitantes de varias localidades narraron cómo, en menos de dos horas, el nivel del agua subió hasta los techos de las viviendas, obligándolos a huir por escaleras improvisadas, techumbres y balcones convertidos en puntos de supervivencia.
El momento crítico en Hat Yai: una ciudad sumergida
Hat Yai, uno de los centros económicos más importantes del sur de Tailandia, vivió una de las escenas más dramáticas. Las calles quedaron completamente intransitables, los edificios de poca altura fueron cubiertos casi por completo y miles de familias quedaron atrapadas sin posibilidad de evacuar.
Los rescatistas relataron que las Inundaciones dificultaron la navegación de los botes improvisados y que cada traslado requería horas debido a la corriente y a la gran cantidad de escombros flotando en el agua. En algunas zonas, la única forma de asistencia era mediante cestas de alimentos que se izaban desde los pisos superiores de edificios residenciales.
La declaración de emergencia y la respuesta del gobierno
El primer ministro Anutin Charnvirakul declaró el estado de emergencia en Songkhla ante la Inundaciones que catalogó como de “severidad sin precedentes”. Autoridades explicaron que, aunque las lluvias comenzaron a disminuir temporalmente, el Departamento Meteorológico advirtió que las condiciones podían empeorar en cualquier momento.
A pesar de los esfuerzos por controlar la situación, las Inundaciones seguían impidiendo el acceso a zonas críticas, obligando a cerrar caminos y a priorizar las operaciones de rescate de personas vulnerables: adultos mayores, niños y habitantes que habían quedado atrapados sin alimentos ni servicios básicos.
El avance de las lluvias y la amenaza constante
Aunque el pronóstico revelaba una ligera disminución en la intensidad, las Inundaciones mantenían a miles de personas en refugios temporales. Muchos habían perdido sus casas, sus granjas o sus comercios, y ahora dependían completamente de la ayuda gubernamental y de las organizaciones humanitarias.
Los meteorólogos, por su parte, advirtieron sobre la posibilidad de Inundaciones repentinas en nuevas zonas debido a la saturación del suelo. Esto provocó que varias comunidades comenzaran a evacuar de manera preventiva ante el temor de que los cauces se desbordaran nuevamente.
Impacto social y económico sin precedentes
Las Inundaciones en Tailandia no solo se tradujeron en pérdidas humanas sino también en daños económicos enormes. Miles de negocios, cultivos y carreteras quedaron destruidos, lo que implica un golpe directo a la economía del sur del país.
A nivel emocional, muchas familias enfrentan traumas severos después de haber vivido situaciones extremas como esperar rescate sobre techos inundados o caminar entre calles con corriente peligrosa. Las Inundaciones dejaron una huella que tardará años en borrarse.
La situación en Vietnam: otra región devastada
Mientras Tailandia enfrentaba esta crisis, la región central de Vietnam también fue golpeada por lluvias intensas. Las Inundaciones incrementaron el número de muertos a 98, con 10 personas desaparecidas. Este evento demostró que el sudeste asiático vive semanas de una tormenta extendida que supera cualquier estimación previa.
¿Qué se espera en los próximos días?
Las autoridades tailandesas mantienen operativos de rescate, monitoreo y recuperación. Sin embargo, las Inundaciones continúan siendo una amenaza latente mientras las lluvias se extienden. La zona sigue en vigilancia constante y las comunidades permanecen atentas a nuevas alertas climáticas.