Hace poco más de dos años, el mundo quedó consternado por la muerte de Mahsa Amini, detenida por la policía moral iraní por llevar mal colocado su velo. Hoy, el caso de Ahoo Daryaei, una joven de 30 años, revive las imágenes de una sociedad que oprime a sus mujeres mientras el resto del mundo observa con impotencia.
Ahoo, estudiante de doctorado en literatura francesa, cometió el «delito» de no cubrir por completo su cabello. Lo que siguió fue una secuencia desgarradora de violencia, humillación y abandono que terminó en su desaparición, mientras su familia y el mundo asumen lo peor.
Una protesta silenciosa: dignidad entre la opresión
Ahoo Daryaei caminó descalza, vestida solo con ropa interior, por el patio de su universidad después de ser confrontada por la policía moral. Su andar pausado, sus ojos cabizbajos y su gesto sereno transmitían tristeza, pero también una dignidad que no podía ser arrebatada.
El significado de su gesto
- No corrió, no huyó: Sabía lo que le esperaba, pero enfrentó su destino con valentía.
- Una protesta en silencio: En un país donde gritar es peligroso, su caminar fue un acto de resistencia.
- La indiferencia del entorno: Nadie se detuvo a ayudarla. Profesores, compañeros y transeúntes la ignoraron, simbolizando la soledad que enfrentan las mujeres en Irán.
Irán: de la modernidad a la represión
La vida antes de la revolución
En los años 70, las mujeres iraníes disfrutaban de derechos que ahora parecen lejanos:
- Vestían a la moda occidental.
- Conducían, estudiaban y trabajaban.
- Participaban activamente en la vida pública.
La regresión post-revolución
Con la instauración del régimen islámico en 1979, estas libertades fueron reemplazadas por un control opresivo:
- El velo obligatorio se convirtió en un símbolo de sumisión.
- Las mujeres enfrentan restricciones en la educación, el trabajo y la vida pública.
La pregunta que duele: ¿Qué hará Irán con sus mujeres?
Mientras los hombres iraníes se preparan para conflictos geopolíticos y guerras, las mujeres libran una guerra interna contra un sistema que las invisibiliza y las silencia.
Resistencia o resignación
La historia de Mahsa Amini y Ahoo Daryaei plantea interrogantes difíciles:
- ¿Hasta cuándo soportarán las mujeres esta opresión?
- ¿Qué puede hacer el mundo para apoyar su lucha?
Aunque Irán busca callar estas voces, el eco de sus historias continúa resonando.
Recordar para resistir
Ahoo Daryaei, como Mahsa Amini, es un nombre que no debe olvidarse. Su valentía, aunque silenciada, nos recuerda que la lucha por los derechos de las mujeres en Irán es también nuestra lucha por la dignidad humana en cualquier rincón del mundo.
¡Únete a nuestro canal en WhatsApp! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.
