Putin anuncia extensión parcial del START III tras 2026
El líder ruso Vladimir Putin sorprendió al mundo al declarar que, pese a la expiración del Tratado START III en febrero de 2026, Rusia continuará cumpliendo por un año adicional las limitaciones sobre armas nucleares estratégicas pactadas con Estados Unidos. La medida busca enviar un mensaje de contención, evitar una carrera armamentista y mantener cierto nivel de estabilidad global, en medio de la turbulencia geopolítica actual.
Putin dejó claro que no se trata de una extensión formal del tratado, sino de un compromiso unilateral condicionado. Moscú lo respetará mientras Washington no tome medidas que alteren el equilibrio de fuerzas estratégicas.
START III: el último acuerdo nuclear vigente
El START III, firmado en 2010 por Dmitri Medvédev y Barack Obama, ha sido el pilar del control de armas nucleares entre las dos mayores potencias. Limita a un máximo de 1,550 ojivas nucleares desplegadas y 700 sistemas balísticos tanto para Rusia como para Estados Unidos. Desde hace 15 años, ha brindado certidumbre en materia de disuasión estratégica y evitado un aumento descontrolado del arsenal atómico.
Sin embargo, el acuerdo ha sufrido tensiones en los últimos años. En 2023, la administración de Joe Biden suspendió la aplicación plena del tratado, incluyendo inspecciones mutuas, acusando a Moscú de violar compromisos y mantener una política hostil. Rusia, por su parte, responsabilizó a Washington de haber generado el quiebre.
Las advertencias de Putin al anunciar la medida
El mandatario ruso fue tajante: Rusia respetará las restricciones solo mientras Estados Unidos actúe de manera similar. En caso contrario, el Kremlin podría abandonar el compromiso en cualquier momento. Putin advirtió que Rusia está preparada para responder a cualquier amenaza, incluso con acciones militares y técnicas si fuera necesario.
El líder ruso recordó también que Moscú abandonó la moratoria unilateral sobre misiles de alcance medio y corto debido a la instalación de armamento estadounidense y de la OTAN en Europa y Asia, lo cual considera una amenaza directa.
La dimensión política del anuncio
Aunque Putin presentó la decisión como un gesto de buena voluntad, evitó proponer directamente a Donald Trump, actual presidente estadounidense, la extensión del START III. En cambio, dejó abierta la puerta para un diálogo estratégico futuro, siempre y cuando se normalicen las relaciones bilaterales y se reduzcan las tensiones en materia de seguridad.
El mensaje es doble: busca proyectar a Rusia como un actor responsable en el tablero global, pero también advierte que Moscú no dudará en responder con firmeza si percibe movimientos desestabilizadores de Washington o de la OTAN.
Reacciones y contexto internacional
El anuncio ocurre en un momento de alta tensión en Europa del Este y en el escenario global. A la par, Estonia acusó recientemente a aviones rusos de violar su espacio aéreo, denuncia respaldada por la OTAN y rechazada como “infundada” por el Kremlin. Estos incidentes reflejan el delicado equilibrio de fuerzas y la posibilidad de que cada paso militar o diplomático sea interpretado como una provocación.
Para los analistas internacionales, la decisión de Putin es una jugada estratégica: mantener la narrativa de responsabilidad, evitar quedar como el país que “rompió” el tratado, y ganar tiempo mientras observa la postura de Estados Unidos bajo la administración Trump.
El futuro del control nuclear global
La incertidumbre crece de cara a 2026. El START III es el último tratado de desarme nuclear vigente y su final marcaría una nueva era de inseguridad global. La pregunta es si el compromiso unilateral de Rusia servirá como puente hacia un acuerdo renovado o será solo una tregua temporal antes de una carrera armamentista sin precedentes.
El desenlace dependerá de la voluntad política de ambos países y de su capacidad de reconstruir confianza en un escenario internacional dominado por sospechas, sanciones y enfrentamientos indirectos.


TE PODRÍA INTERESAR