La guerra en Ucrania ha entrado en un nuevo capítulo. Durante la reciente cumbre en Alaska, Vladimir Putin se reunió con Donald Trump para discutir un posible acuerdo de paz, dejando entrever las demandas de Moscú: la cesión de Donbás, la neutralidad de Ucrania y la salida de tropas occidentales del país.
Según fuentes cercanas al Kremlin, estas condiciones representan una rendición absoluta para Ucrania, que se mantiene firme bajo el liderazgo de Volodímir Zelenski. La reunión, de casi tres horas a puerta cerrada, buscó abrir un camino diplomático, pero no logró acercar posiciones.
Donbás: el corazón del conflicto
Putin exige que Ucrania entregue toda la región oriental de Donbás, compuesta por Donetsk y Luhansk, además de limitar la presencia militar occidental. A cambio, Moscú estaría dispuesto a detener los avances en Jersón y Zaporiyia y entregar algunas pequeñas áreas que controla en Jarkov, Sumy y Dnipropetrovsk.
Actualmente, Rusia controla aproximadamente el 88% del Donbás y el 73% de Zaporiyia y Jersón, según estimaciones de EE.UU. y datos abiertos. Sin embargo, Kiev considera que ceder estas zonas pondría en riesgo la supervivencia del país y debilitaría sus líneas defensivas.
OTAN y neutralidad: puntos no negociables
La propuesta de Putin incluye renunciar a la entrada en la OTAN, un objetivo estratégico consagrado en la Constitución de Ucrania. Zelenski ha rechazado firmemente esta condición, asegurando que la alianza militar liderada por Estados Unidos es su garantía de seguridad más fiable.
Además, Rusia exige que no se desplieguen tropas occidentales en Ucrania, ni siquiera como parte de fuerzas de paz, y que se limite el tamaño del Ejército ucraniano. Para Kiev, aceptar estas demandas equivaldría a perder la soberanía territorial y política frente a Moscú.
Posición de Ucrania
Zelenski ha reiterado que la región industrial de Donbás es clave para frenar el avance ruso hacia el interior de Ucrania. “Si hablamos de retirarnos del este, no podemos hacerlo. Es una cuestión de supervivencia de nuestro país”, declaró a medios locales.
La postura ucraniana se mantiene intransigente, mientras Occidente observa de cerca las negociaciones. La Casa Blanca y la OTAN aún no han comentado oficialmente las propuestas rusas, pero la presión internacional sobre Kiev para buscar soluciones diplomáticas sigue vigente.
Escenario actual y futuro del conflicto
Más de tres años después de la invasión rusa, las conversaciones parecen estancadas, con ambas partes muy distanciadas. Las exigencias de Putin muestran la intención de Moscú de asegurar influencia total sobre el Donbás y limitar la alianza militar de Ucrania con Occidente, mientras Kiev defiende su independencia y derecho a decidir su futuro.
El mundo observa con tensión cómo se desarrollan estas negociaciones, conscientes de que cualquier acuerdo podría alterar el equilibrio geopolítico en Europa y definir el futuro de la seguridad regional durante décadas.
