Trump exige más acciones y endurece el discurso bilateral tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abatido durante un operativo en Tapalpa, Jalisco, que contó con colaboración de Estados Unidos en materia de inteligencia. La reacción del presidente estadounidense marca un nuevo capítulo en la estrategia conjunta contra el narcotráfico y, en particular, contra el tráfico de fentanilo hacia territorio norteamericano.

El presidente Donald Trump declaró este 23 de febrero de 2026 que “México debe intensificar sus esfuerzos contra los cárteles y las drogas”, en un mensaje que refuerza la presión política y diplomática sobre el gobierno mexicano. Sus palabras llegan horas después de que la Casa Blanca reconociera oficialmente el éxito de la operación táctica en la que cayó uno de los criminales más buscados por ambos países.
Operativo contra ‘El Mencho’: Reconocimiento oficial desde Washington
Desde Washington, la portavoz presidencial Karoline Leavitt destacó la cooperación entre las fuerzas armadas mexicanas y las agencias estadounidenses. En un comunicado, aseguró que la administración estadounidense “elogia y agradece a los militares mexicanos por su cooperación y la exitosa ejecución de esta operación”.
El mensaje fue respaldado por otras figuras clave de la diplomacia estadounidense. El subsecretario de Estado Christopher Landau publicó en redes sociales que “los buenos somos más que los malos. Felicidades a las fuerzas de orden público de la gran nación mexicana”, en una declaración que buscó subrayar la narrativa de cooperación y victoria compartida.
Por su parte, el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, reconoció el sacrificio de las fuerzas armadas mexicanas y destacó que, bajo el liderazgo de Trump y la presidenta mexicana, la cooperación bilateral ha alcanzado “niveles sin precedentes”.
Trump: El CJNG y la designación como organización terrorista
El golpe contra el Cártel Jalisco Nueva Generación ocurre en un contexto en el que Washington ha endurecido su postura frente a los grupos criminales mexicanos. El año pasado, Trump designó oficialmente al CJNG como Organización Terrorista Extranjera, una medida que amplía las herramientas legales y financieras para perseguir sus redes de operación y financiamiento.
La decisión fue justificada por la administración estadounidense debido al papel central del grupo en el tráfico masivo de fentanilo, una droga sintética que ha provocado una crisis de salud pública en Estados Unidos. Según autoridades norteamericanas, el CJNG figura entre los principales responsables del envío de precursores químicos y sustancias ilícitas hacia ese país.
La caída de “El Mencho” representa, en ese sentido, un golpe estratégico no solo para México, sino también para la política antidrogas estadounidense. El Departamento de Estado ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura, lo que lo colocaba como uno de los objetivos prioritarios en la agenda bilateral.
Presión política y retos para México
Aunque el reconocimiento desde Washington ha sido explícito, las declaraciones de Trump también implican un llamado a profundizar las acciones contra el crimen organizado. La frase “México debe intensificar sus esfuerzos” puede interpretarse como una exigencia de continuidad y ampliación de los operativos conjuntos.
Para México, el desafío no se limita a la captura o abatimiento de líderes criminales. Expertos en seguridad advierten que la desarticulación de un capo puede derivar en reacomodos internos, disputas territoriales y brotes de violencia en distintas regiones. La estrategia deberá contemplar no solo acciones tácticas, sino también políticas de contención y fortalecimiento institucional.
En el plano diplomático, la cooperación en inteligencia se consolida como un eje clave. El intercambio de información, el rastreo financiero y la vigilancia de rutas internacionales de tráfico son ahora elementos centrales en la relación bilateral.
Impacto en la relación bilateral
La reacción de Trump confirma que la seguridad y el combate al narcotráfico seguirán siendo temas prioritarios en la agenda entre ambos países. El reconocimiento público al Ejército mexicano busca enviar una señal de respaldo, pero también de corresponsabilidad.
El operativo en Tapalpa y la posterior reacción política en Washington evidencian que la lucha contra los cárteles ya no es solo un asunto interno, sino un tema de seguridad regional. La designación del CJNG como organización terrorista y la recompensa millonaria ofrecida por “El Mencho” refuerzan esa dimensión internacional.
En este escenario, la cooperación bilateral enfrenta una prueba crucial: transformar un golpe táctico en un avance estructural contra las redes del crimen organizado. La presión para intensificar esfuerzos continuará, mientras ambos gobiernos buscan mostrar resultados tangibles ante sus respectivas opiniones públicas.
La caída del líder del CJNG marca un punto de inflexión. Sin embargo, el verdadero reto será consolidar una estrategia sostenida que reduzca la violencia, limite el flujo de drogas y fortalezca el Estado de derecho en ambos lados de la frontera.