Gobierno Trump reconoce el sacrificio de militares mexicanos que murieron durante el operativo que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El pronunciamiento oficial se dio en medio de una escalada de violencia tras el abatimiento del capo y reavivó el debate sobre la cooperación bilateral en seguridad entre México y Estados Unidos.

La reacción del gobierno estadounidense incluyó mensajes de condolencia, reconocimiento institucional y un respaldo público a las fuerzas armadas mexicanas que participaron en el despliegue. El caso no solo tiene implicaciones de seguridad, sino también políticas y diplomáticas en el contexto de la lucha contra el narcotráfico.
Gobierno de Trump: Reconocimiento oficial y mensaje de solidaridad
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, lamentó profundamente la muerte de los elementos que participaron en el operativo. En un mensaje público, expresó que los “patriotas mexicanos” que hicieron el máximo sacrificio no serán olvidados a ambos lados de la frontera.
Johnson subrayó que quienes han portado uniforme comprenden el dolor de perder a un compañero en el cumplimiento del deber y aseguró que su sacrificio contribuye a que las familias vivan con mayor paz y seguridad. El mensaje fue interpretado como un gesto de respeto institucional y respaldo político a las fuerzas mexicanas.
El Departamento de Estado también emitió un pronunciamiento en el que honró la valentía y el compromiso del personal militar que participó en la operación, reforzando la narrativa de colaboración conjunta contra organizaciones criminales transnacionales.
El operativo contra “El Mencho” y su impacto
Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, era considerado uno de los criminales más buscados por agencias estadounidenses, incluida la Administración para el Control de Drogas (DEA). El gobierno de Donald Trump ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
El líder del CJNG murió durante un enfrentamiento con fuerzas federales mexicanas. De acuerdo con información oficial, 25 elementos de la Guardia Nacional perdieron la vida durante el operativo. La magnitud de las bajas evidenció el alto nivel de confrontación y el poder de fuego de la organización criminal.
Tras el abatimiento del capo, la reacción del CJNG fue inmediata. En cuestión de horas, se registraron 252 bloqueos carreteros en al menos 20 entidades del país, con quema de vehículos, autobuses, transporte de carga, ataques a negocios y sucursales bancarias, además de incidentes en hospitales. La respuesta criminal paralizó regiones enteras y generó un clima de tensión nacional.
Designación del CJNG como organización terrorista
Un año antes del operativo, el gobierno estadounidense designó al Cártel Jalisco Nueva Generación como organización terrorista extranjera, una medida que elevó el nivel de presión internacional contra el grupo. Esta clasificación amplió las herramientas legales para perseguir sus redes financieras y logísticas fuera de México.
La muerte de “El Mencho” ocurrió en el contexto de esa designación, lo que añade un componente geopolítico a la operación. La cooperación entre ambos países se ha intensificado en los últimos años, particularmente en el combate al tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas que afectan gravemente a Estados Unidos.
El reconocimiento del gobierno estadounidense a los militares caídos refuerza la narrativa de una alianza estratégica en materia de seguridad, aunque también plantea cuestionamientos sobre los costos humanos de estas operaciones.
Reacciones internacionales y mensaje de la ONU
Además del gobierno estadounidense, la Organización de las Naciones Unidas en México expresó su solidaridad con las familias de los militares fallecidos y envió condolencias por la pérdida de vidas humanas. El gesto subraya la dimensión internacional del conflicto contra el narcotráfico y el impacto regional de estas acciones.
La violencia posterior al operativo también dejó en evidencia la capacidad de movilización del CJNG, que mantiene presencia en al menos 29 estados del país y que en menos de dos décadas se consolidó como una de las organizaciones criminales más violentas y poderosas.
Seguridad, cooperación y desafíos futuros
El reconocimiento del Gobierno de Trump a los militares mexicanos marca un momento simbólico en la relación bilateral. Por un lado, destaca la coordinación transfronteriza en la lucha contra el crimen organizado; por otro, expone los enormes riesgos que enfrentan las fuerzas de seguridad en este tipo de intervenciones.
La muerte de “El Mencho” representa un golpe significativo al CJNG, pero la respuesta violenta posterior demuestra que la estructura criminal mantiene capacidad operativa. El desafío ahora radica en evitar una escalada prolongada de violencia y fortalecer las instituciones encargadas de garantizar la seguridad pública.
En este contexto, el sacrificio de los elementos caídos se convierte en un recordatorio del costo humano que implica enfrentar a organizaciones criminales de alto poder. La cooperación internacional, el fortalecimiento institucional y una estrategia integral serán determinantes para avanzar hacia una mayor estabilidad y reducir el impacto del crimen organizado en la región.