Mandatario colombiano insiste en fracaso de la prohibición y busca alternativas económicas para cultivadores. Ministerio de Justicia alista decreto para uso legal de hoja de coca
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha reavivado intensamente el debate nacional e internacional sobre la política de drogas este 18 de mayo de 2025, al proponer abiertamente la legalización de la cocaína. Argumentando que «no es peor que el whisky» y que su prohibición se debe a su origen latinoamericano, Petro busca alternativas para desmantelar el poder de los carteles y ofrecer salidas económicas a los cultivadores de coca, mientras su gobierno explora vías para un mercado regulado y usos legales de la hoja de coca.
Con declaraciones que han generado tanto apoyo como controversia, el presidente colombiano Gustavo Petro ha vuelto a colocar la legalización de la cocaína en el centro del debate público. «La cocaína es ilegal porque la hacen en América Latina, no porque sea peor que el whisky. Eso lo analizan todos los científicos: la cocaína no es peor que el whisky», afirmó Petro, sugiriendo que si la droga se produjera en otras latitudes, la conversación sería distinta. Comparó la situación con la crisis de fentanilo en Estados Unidos, cuestionando por qué no se ejerce la misma presión sobre las compañías farmacéuticas que, según él, contribuyeron a dicha crisis.
Argumentos Presidenciales: Fracaso de la Prohibición y Nuevas Vías
La postura de Petro se fundamenta en la idea de que la «guerra contra las drogas», impulsada por más de 50 años, ha fracasado rotundamente. A pesar de décadas de esfuerzos de erradicación y persecución, Colombia sigue siendo el principal productor mundial de cocaína, con cultivos de coca alcanzando un récord de 253,000 hectáreas en 2023, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Se estima que las exportaciones de cocaína del país en 2023 tuvieron un valor de 19.3 mil millones de dólares.
El presidente colombiano argumenta que la legalización y regulación del mercado de la cocaína permitiría :
* Desmantelar el poder económico y violento de los carteles y grupos armados que se financian con el narcotráfico.
* Ofrecer alternativas económicas viables y legales a los aproximadamente 400,000 hogares que dependen del cultivo de coca, una práctica a menudo de subsistencia en zonas marginadas.
* Reducir la violencia e inestabilidad que la prohibición ha generado en el país.
* Permitir que el Estado controle y grave un mercado que actualmente es clandestino, pudiendo destinar esos recursos a salud pública y desarrollo, similar a como se regula el alcohol («se vendería como el vino», ha dicho Petro).
Esta visión es compartida por figuras como el expresidente y Nobel de Paz, Juan Manuel Santos, quien también ha abogado por la legalización y por tratar a los consumidores como pacientes en lugar de criminales.
Hacia una Regulación Gradual: El Rol del Ministerio de Justicia
Más allá de la retórica, el gobierno de Petro está dando pasos tangibles. El Ministerio de Justicia ha estado trabajando en un borrador de decreto para regular el cultivo de la hoja de coca para usos legales industriales, científicos y de investigación por parte de entidades públicas. Esta medida, aunque no implica la legalización total e inmediata de la cocaína para uso recreativo, representa una exploración política concreta hacia un cambio de paradigma. Podría ser un primer paso pragmático para crear economías lícitas para los cultivadores de coca, desarrollar marcos regulatorios y generar aceptación para reformas más amplias.
Estos esfuerzos se suman a un proyecto de ley presentado en 2020 (que no prosperó) que proponía la legalización del procesamiento químico de la hoja de coca en laboratorios autorizados y la venta de cocaína en farmacias bajo prescripción médica.
«Si alguien quiere la paz, hay que desmantelar el negocio (del narcotráfico). Se podría desmantelar fácilmente si legalizaran la cocaína en el mundo. Se vendería como el vino.» – Presidente Gustavo Petro
Reacciones Encontradas y Desafíos Políticos
La propuesta de Petro ha desatado un torbellino de reacciones. Mientras algunos sectores la ven como una estrategia audaz y necesaria, otros la consideran imprudente y peligrosa. En Colombia, figuras de la oposición han criticado duramente al presidente, llegando incluso a solicitar pruebas toxicológicas y cuestionar su id


TE PODRÍA INTERESAR