Una joven investigadora muere después de enfermar gravemente. Trabajaba en un laboratorio de alta seguridad de Siberia donde existe contacto con bacterias peligrosas. Cerca de 200 personas quedan bajo vigilancia y un hospital entra en cuarentena.

La palabra “peste” aparece en las noticias y resulta inevitable pensar en algo mucho más grande, por lo que ya sabemos de la historia. Pero, ¿realmente estamos ante una amenaza que debería preocupar a México y al resto del mundo?

¿Qué ocurrió con la peste en el laboratorio de Rusia?

El caso se registró en la región rusa de Irkutsk. La trabajadora, identificada en reportes como Darya Shipilova, de 28 años, pertenecía al Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk y habría estado expuesta a Yersinia pestis, la bacteria responsable de la peste.

Hasta ahora, las autoridades investigan si la peste neumónica fue efectivamente la causa de su muerte, algo que, de acuerdo con la información disponible, todavía no ha sido confirmado definitivamente.

Y debido al temor y a las especulaciones, la reacción sanitaria mundial ha sido amplia. Lo que se sabe hasta ahora es que unas 200 personas consideradas contactos fueron sometidas a vigilancia médica y pruebas de laboratorio. Los resultados reportados hasta ahora han sido negativos. También se establecieron restricciones preventivas en instalaciones hospitalarias y se reforzó la vigilancia sanitaria en la región.

¿Qué es la peste neumónica y por qué es tan peligrosa?

La palabra peste suele remitirnos a epidemias de siglos pasados, pero la enfermedad no ha desaparecido. La peste neumónica es una infección causada por Yersinia pestis y afecta directamente los pulmones. Es considerada la forma más grave de la enfermedad porque puede avanzar rápidamente.

Los síntomas pueden comenzar de manera brusca: fiebre, debilidad intensa, dolor de cabeza, dificultad para respirar y dolor en el pecho. Conforme avanza la infección puede aparecer tos y, en casos graves, expectoración con sangre.

Hay, sin embargo, una diferencia enorme entre esta enfermedad y las grandes epidemias históricas, pues hoy existen antibióticos. Si el tratamiento comienza rápidamente, las posibilidades de recuperación aumentan considerablemente. Las personas que han tenido contacto cercano con un enfermo también pueden recibir antibióticos preventivos.

¿La peste neumónica puede transmitirse entre personas?

Sí. Una persona con peste neumónica puede transmitir la bacteria mediante gotas respiratorias expulsadas al toser. Pero esto no significa que se comporte como el covid-19 ni que tenga necesariamente la misma capacidad para extenderse ampliamente como una pandemia.

El infectólogo Alejandro Macías considera llamativo que alrededor de 200 personas hayan sido colocadas bajo vigilancia o cuarentena cuando existen tratamientos preventivos para los contactos. “Es más lo que no sabemos que lo que sí sabemos”, advierte Macías.

Su interrogante parte de la magnitud de las medidas adoptadas, pues si se trata de un caso convencional de peste neumónica, ¿por qué una respuesta preventiva tan amplia?

¿Existe una bacteria modificada en laboratorio?

Por ahora, no existe información pública que permita afirmar eso. Macías plantea la posibilidad como una pregunta que debería aclararse y no como un hecho comprobado. “¿Puede ser esa una bacteria modificada en el laboratorio que pudiera estar hecha para transmitirse mejor de lo habitual?”, cuestiona el especialista. También pregunta qué otras características podría tener el microorganismo o, en caso de que no exista ninguna particularidad extraordinaria, por qué se decidió poner en cuarentena a 200 personas.

Hasta ahora, la información disponible no demuestra que Yersinia pestis haya sido modificada ni que exista una variante con mayor capacidad de transmisión. Tampoco se han reportado casos secundarios entre los contactos examinados.

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La OMS se mantiene alerta, tras el caso detectado en Rusia.

¿Qué dice la OMS sobre la peste neumónica?

La Organización Mundial de la Salud mantiene comunicación con las autoridades rusas y ha considerado que, con la información disponible, el riesgo es de moderado a bajo en Irkutsk, bajo para Rusia en su conjunto y muy bajo para la región europea o el resto del mundo.

El dato más tranquilizador es justamente el seguimiento de los contactos. Las pruebas realizadas a las aproximadamente 200 personas vigiladas no habían detectado nuevos casos asociados al incidente. Eso reduce, por ahora, la posibilidad de que exista una cadena activa de transmisión.

Aun así, el episodio está siendo observado internacionalmente. La OMS ha involucrado a especialistas en patógenos de alta amenaza y Estados Unidos ha señalado que sigue de cerca la situación y está dispuesto a ofrecer asistencia.

¿Deberíamos preocuparnos por la peste neumónica?

Con la información disponible, no existen razones para pensar que el mundo esté frente a una nueva epidemia de peste neumónica. No se ha documentado una propagación sostenida, los contactos examinados han resultado negativos y la evaluación internacional mantiene el riesgo fuera de Irkutsk en niveles bajos o muy bajos.

Sin embargo, esto no significa que el caso deba ignorarse. La muerte de una trabajadora vinculada con un laboratorio que maneja patógenos peligrosos merece una investigación transparente y, por lo tanto, la OMS y las autoridades rusas deberán transparentar cómo ocurrió la exposición, confirmar la causa de muerte y explicar por qué se adoptaron medidas preventivas de esa magnitud.