Pakistán condena ataque aéreo indio y exige respeto a su soberanía

Pakistán condena ataque aéreo indio y exige respeto a su soberanía

En la madrugada del miércoles, mientras las montañas de Cachemira apenas comenzaban a clarear, un estruendo rompió el silencio. Misiles del ejército indio cruzaron la Línea de Control (LoC) y golpearon zonas bajo control paquistaní. Islamabad reaccionó con rapidez: convocó al encargado de negocios de India y le entregó una nota de protesta. Así comenzaba un nuevo episodio en la conflictiva relación entre dos potencias nucleares.

La protesta paquistaní: una advertencia formal al mundo

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán fue contundente: los ataques constituyen una “agresión flagrante”, una “clara violación de la soberanía” y una afrenta directa a los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
Este tipo de respuesta, aunque diplomática, carga con décadas de tensión. Desde 2019, ambos países han mantenido sus relaciones en un punto mínimo, sin embajadores. Por eso, el encargado de negocios indio recibió la misiva más delicada desde el atentado de Pulwama.

¿Qué detonó esta nueva crisis?

India afirma que sus bombardeos formaron parte de la llamada Operación Sindoor, una respuesta al atentado del 22 de abril en Pahalgam, donde murieron 26 personas. Según Nueva Delhi, el grupo Lashkar-e-Taiba, con sede en Pakistán, perpetró el ataque. Islamabad niega la acusación y denuncia que los ataques indios mataron civiles, incluidos niños.

Aquí no solo se cruzan bombas, también narrativas opuestas: una habla de legítima defensa; la otra, de provocación injustificada.

Cachemira: el eterno polvorín

Desde 1947, Cachemira ha sido el centro de tres guerras entre India y Pakistán. La región dividida, con la LoC como frontera de facto, ha presenciado más de siete décadas de conflictos intermitentes.
Cada vez que un nuevo enfrentamiento ocurre, como en Kargil (1999) o Pulwama (2019), el temor global crece por un factor ineludible: ambas naciones poseen armamento nuclear.

El rol de la comunidad internacional

El silencio de India tras la protesta no ha pasado desapercibido. Mientras tanto, la comunidad internacional, encabezada por Naciones Unidas y potencias como EE.UU. y China, ha llamado a la “moderación absoluta”. El riesgo de que esta escalada desemboque en un conflicto directo es alto, y el precedente de 2019 no ha sido olvidado.

¿Qué está en juego?

Más allá de las vidas humanas y los discursos nacionalistas, lo que está en juego es la estabilidad de toda Asia del Sur. Un nuevo conflicto entre India y Pakistán podría extenderse como una mecha encendida. No se trata solo de diplomacia: es una carrera contra el tiempo para evitar una tragedia anunciada.

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