La Organización del Tratado del Atlántico Norte enfrenta una nueva jornada de reuniones en Ankara con un objetivo claro: fortalecer la relación entre sus países miembros y Estados Unidos. El segundo día de la cumbre reúne a jefes de Estado y de Gobierno en un momento en el que diversos temas de seguridad internacional han generado diferencias entre Washington y varios aliados europeos. En este contexto, OTAN vuelve a situarse en el centro del debate sobre el futuro de la cooperación militar y política entre los países que integran la alianza.
Antes del inicio de la sesión principal, los países miembros aprobaron un borrador de declaración que reafirma un «compromiso inquebrantable» con la defensa colectiva. Aunque el documento todavía requiere el respaldo formal de los líderes presentes, representa uno de los principales acuerdos alcanzados en las primeras horas de la jornada y busca enviar un mensaje de unidad en medio de un escenario internacional marcado por diversos desafíos.
La declaración conjunta busca reforzar la defensa colectiva
El borrador preparado por los aliados reafirma el principio de defensa colectiva que ha caracterizado a la organización desde su creación. La intención es que todos los países miembros expresen nuevamente su respaldo a este compromiso durante la sesión oficial, reforzando la cooperación militar entre las naciones que forman parte de la alianza.
La aprobación preliminar del documento también ocurre después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresara públicamente su inconformidad con algunos socios europeos. Sus declaraciones, realizadas tras su llegada a Ankara, colocaron nuevamente sobre la mesa el debate acerca de la participación de los aliados en asuntos relacionados con la seguridad internacional y la distribución de responsabilidades dentro de la organización.
OTAN enfrenta diferencias con Washington
Uno de los temas que ha marcado la cumbre son las declaraciones del mandatario estadounidense respecto al respaldo recibido por su país durante el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Trump manifestó su decepción con algunos integrantes de la alianza y señaló que esperaba una mayor colaboración por parte de varios gobiernos europeos.
Además, sostuvo que algunos países impidieron el uso de su espacio aéreo y de instalaciones militares estadounidenses durante ese conflicto. Funcionarios europeos respondieron que cumplieron con los compromisos previamente establecidos y recordaron que varios gobiernos no participaron en la decisión que dio origen a esas operaciones. Estas diferencias forman parte del contexto en el que se desarrolla la reunión de alto nivel en Ankara.
Europa incrementa su inversión en defensa
En paralelo a las discusiones políticas, la organización presentó información relacionada con el aumento del gasto militar de los países europeos. Según las cifras difundidas durante la cumbre, la inversión en defensa registrará un incremento del 11 % durante 2026, alcanzando un total de 634 mil millones de dólares frente a los 571 mil millones del año anterior.
Como parte de estas acciones también se anunciaron acuerdos para la venta de armamento por un valor estimado de 50 mil millones de dólares. Estas medidas buscan mostrar el fortalecimiento de las capacidades militares de los aliados europeos y responder a la solicitud de Estados Unidos para que Europa asuma una mayor responsabilidad en materia de defensa.
El secretario general de la organización, Mark Rutte, señaló que los países europeos continúan reforzando sus presupuestos militares y avanzan en el objetivo de fortalecer la seguridad del continente mediante mayores inversiones en capacidades de defensa.
Ucrania continúa entre los principales temas de la cumbre
La situación en Ucrania mantiene un lugar relevante dentro de la agenda de los líderes participantes. Durante las reuniones también está previsto un encuentro entre Donald Trump y el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, para abordar distintos aspectos relacionados con el conflicto que continúa desarrollándose en la región.
Mientras tanto, Europa y Canadá trabajan en un compromiso para mantener el apoyo militar a Ucrania mediante un programa que contempla recursos para los años 2026 y 2027. Por su parte, Zelensky reiteró la necesidad de fortalecer los sistemas de defensa aérea de su país y volvió a expresar su interés en la incorporación de Ucrania a la alianza atlántica.
Antes de viajar a Ankara, Trump también sostuvo una conversación con el presidente ruso, Vladimir Putin, y adelantó que prevé mantener un nuevo contacto con él después de concluir su reunión con el mandatario ucraniano.
Groenlandia y Turquía también forman parte de la agenda
Además de los asuntos relacionados con Ucrania e Irán, la cumbre también ha servido para abordar otros temas internacionales. Entre ellos se encuentra la postura del presidente estadounidense sobre Groenlandia, luego de reiterar su interés respecto a ese territorio. Desde Ankara, la primera ministra de Dinamarca respondió que espera que todos los aliados respeten la soberanía del reino danés y mantengan esa posición dentro de la alianza.
En paralelo, Trump anunció que su administración evaluará la venta de aviones F-35 a Turquía y adelantó su intención de levantar las sanciones relacionadas con la adquisición de un sistema ruso de defensa aérea. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, expresó su confianza en que ambas naciones puedan abrir una nueva etapa de cooperación en materia de defensa.
La cumbre de Ankara continúa desarrollándose con una agenda amplia que reúne asuntos relacionados con la seguridad internacional, el fortalecimiento militar, la cooperación entre aliados y diversos desafíos geopolíticos. A la espera de la aprobación definitiva de la declaración conjunta y del desarrollo de las reuniones bilaterales programadas, OTAN mantiene como eje principal de este encuentro el fortalecimiento de la coordinación entre sus miembros frente a un escenario internacional cada vez más complejo.


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