El Bajo Manhattan fue escenario de tensas protestas contra ICE este sábado 7 de junio, donde manifestantes y la policía de Nueva York (NYPD) protagonizaron enfrentamientos que resultaron en múltiples arrestos. La detención de inmigrantes, incluyendo estudiantes, en audiencias judiciales, ha sido el detonante de la indignación.
La tensión por las políticas migratorias federales se hizo sentir con fuerza este sábado en Nueva York, cuando decenas de manifestantes se congregaron frente a Federal Plaza, en el Bajo Manhattan, para protestar contra el incremento de arrestos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La manifestación derivó en enfrentamientos con agentes del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), culminando con varias personas detenidas.
Detenciones en Cortes Judiciales Encienden la Mecha
El principal catalizador de la ira de los manifestantes ha sido la táctica de ICE de detener a inmigrantes, incluyendo a estudiantes, cuando estos acuden a audiencias judiciales obligatorias. Se reportó la detención de un estudiante de 11º grado que asistía a una audiencia para solicitar asilo, siendo este al menos el segundo estudiante de una escuela pública de la ciudad detenido bajo circunstancias similares recientemente. Esta práctica es percibida por defensores de inmigrantes y algunos funcionarios de la ciudad como una traición a la confianza en el sistema de justicia y particularmente grave cuando involucra a jóvenes integrados en el sistema escolar de la ciudad.
Durante la protesta del sábado, los activistas intentaron bloquear una camioneta blanca que salía de un edificio en Federal Plaza, formando cadenas humanas en un intento por impedir el traslado de posibles detenidos. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), a través de un mensaje en redes sociales, indicó que hasta 150 «alborotadores» interrumpieron las operaciones de ICE y que el NYPD había realizado al menos cinco arrestos.
Narrativas Contrapuestas y Tensión Ciudad-Federación
Las reacciones oficiales ilustran las narrativas contrapuestas que rodean estos eventos. Mientras el DHS agradecía al NYPD por los arrestos y la Secretaria Kristi Noem advertía a los manifestantes que «no detendrán a ICE» y serían procesados si agredían a los oficiales , los manifestantes alegaban una falta de debido proceso y afirmaban estar allí para «proteger a la gente».
La oficina del alcalde de Nueva York, Eric Adams, expresó su preocupación por la detención del estudiante, reiterando que la ciudad es «menos segura cuando la gente tiene miedo de usar los recursos públicos – incluyendo ir a sus audiencias judiciales – y por lo tanto se sienten forzados a esconderse en las sombras». A principios de semana, el alcalde Adams había animado a los inmigrantes indocumentados a seguir asistiendo a sus citas en corte, a pesar de las operaciones encubiertas. Estas declaraciones sugieren una tensión subyacente entre la administración municipal, que busca mantener la confianza de sus diversas comunidades, y las prioridades de aplicación de la ley federal. La gestión de estas protestas, derivadas de acciones federales, también impone una carga sobre los recursos del NYPD y coloca a la ciudad en una posición delicada.
– «Nuestra ciudad es menos segura cuando la gente tiene miedo de usar los recursos públicos – incluyendo ir a sus audiencias judiciales – y por lo tanto se sienten forzados a esconderse en las sombras.» – Oficina del Alcalde Eric Adams.
Este incidente en Nueva York es un reflejo de la creciente tensión a nivel nacional en torno a las políticas de inmigración, con eventos similares ocurriendo en Los Ángeles. Mientras tanto, la vida cultural de la ciudad continuaba con eventos como el Festival de la Calle 116, preludio del Desfile Nacional Puertorriqueño, el Governors Ball Music Festival y el Tribeca Film Festival , ofreciendo un contraste con la agitación en el Bajo Manhattan.
