Cuando Marta se acomodó en su sofá para ver Stranger Things como cada noche, no esperaba que Netflix la sorprendiera con una notificación inesperada: su Plan Básico sería eliminado. De ahora en adelante, si quería seguir viendo su serie favorita, tendría que hacerlo con anuncios o pagar casi el doble.
Esta no es solo la historia de Marta. Miles de usuarios en España han recibido el mismo aviso: el Plan Básico de 9,99€ desaparece, y su única opción de continuidad automática es el Plan Estándar con anuncios por 6,99€, con contenido en calidad HD, pero interrumpido por comerciales antes y durante la reproducción.
¿Qué opciones tienen los suscriptores?
Netflix plantea tres caminos:
- Aceptar el Plan Estándar con anuncios (6,99€/mes)
- Subir al Plan Estándar sin anuncios (13,99€/mes)
- Elegir el Plan Premium (19,99€/mes) con calidad 4K y más dispositivos
- O simplemente cancelar la suscripción
Para muchos, esta decisión supone un retroceso en la experiencia de usuario. Lo que una vez fue una plataforma que ofrecía libertad total frente a la televisión tradicional, hoy se ve más parecida a ella: anuncios, tarifas fragmentadas y precios elevados.
Un movimiento anunciado
Netflix ya había dejado de ofrecer el Plan Básico a nuevos usuarios desde hace meses. Sin embargo, quienes ya estaban suscritos pudieron conservarlo… hasta ahora. La compañía lleva desde 2022 implementando su modelo con publicidad, inspirado en la televisión, pero con la promesa de que las interrupciones serían mínimas.
Según datos internos, el Plan con anuncios ha sido un éxito para la compañía, lo que ha motivado su expansión agresiva. Otras plataformas como Disney+ y Prime Video han comenzado a seguir el mismo modelo.
¿El principio del fin para Netflix en España?
Muchos usuarios han comenzado a considerar alternativas:
- HBO Max, aún sin publicidad en España.
- Disney+, con catálogo familiar y fuerte presencia.
- SkyShowtime y Prime Video, que mantienen precios accesibles.
Además, cada vez más usuarios exploran plataformas gratuitas como Pluto TV o Rakuten TV, que aunque contienen anuncios, no requieren suscripción.
¿Qué hará Netflix ahora?
Con esta decisión, Netflix busca aumentar su rentabilidad, apostando por un modelo híbrido que combina suscripciones y publicidad. Pero el riesgo es alto: una mala experiencia podría empujar a muchos a cancelar el servicio, especialmente en un contexto económico difícil.


TE PODRÍA INTERESAR