Un agente de la Policía Municipal de Torrejón de Ardoz ha sido detenido como presunto autor de un delito de homicidio. El agente, fuera de servicio, inmovilizó a un hombre que intentó robarle, causándole la muerte por estrangulamiento.
La noche del martes en Torrejón de Ardoz, en Madrid, terminó en tragedia, abriendo un complejo debate sobre los límites de la legítima defensa. Un agente de la Policía Municipal, que se encontraba fuera de servicio, fue detenido tras la muerte de un hombre de 36 años al que había inmovilizado después de que este, presuntamente, intentara robarle el teléfono móvil. El Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional ha asumido la investigación para esclarecer los hechos.
Secuencia de los Hechos: Un Robo que Acabó en Muerte
Los hechos ocurrieron alrededor de las 23:15 horas en la confluencia de las calles Pesquera y Calderas. Según las primeras informaciones de fuentes policiales, dos agentes de la Policía Municipal de Torrejón, ambos vestidos de paisano y fuera de servicio, paseaban por la zona cuando fueron abordados por dos individuos de origen magrebí que intentaron sustraerles sus teléfonos móviles.
Tras el intento de robo, los dos asaltantes emprendieron la huida. Uno de los agentes logró alcanzar a uno de ellos, un hombre de 36 años, y procedió a inmovilizarlo en el suelo para retenerlo hasta la llegada de una patrulla de la Policía Nacional, que ya había sido alertada. Sin embargo, durante la maniobra de contención, el presunto ladrón entró en parada cardiorrespiratoria.
La Intervención Sanitaria y la Detención
Cuando los servicios de emergencia del SUMMA 112 llegaron al lugar, encontraron al hombre en el suelo e inconsciente. Los sanitarios le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada durante 30 minutos, pero no pudieron revertir la parada y solo pudieron confirmar su fallecimiento por estrangulamiento.
Los agentes de la Policía Nacional que acudieron al aviso encontraron al hombre inmovilizado en el suelo por el policía fuera de servicio. Tras confirmarse el fallecimiento, y siguiendo el protocolo para estos casos, procedieron a la detención del agente como presunto autor de un delito de homicidio. El agente fue trasladado a dependencias policiales a la espera de prestar declaración y pasar a disposición judicial.
«#SUMMA112 confirma el fallecimiento de un hombre de 36 años por estrangulamiento en #TorrejonDeArdoz. El equipo sanitario realiza maniobras de reanimación durante 30 minutos. Finalmente, no logra revertir la parada cardiorrespiratoria. Investiga @policia.» – Cuenta oficial de 112 Comunidad de Madrid.
Una Investigación Compleja: ¿Legítima Defensa o Exceso de Fuerza?
La investigación se centra ahora en determinar las circunstancias exactas de la muerte. Fuentes del caso han señalado que la víctima tenía antecedentes policiales y, según algunos reportes, era adicto a las drogas. La clave de la investigación será el informe de la autopsia, que deberá determinar si la muerte fue causada directamente por la maniobra de inmovilización, conocida como «mataleón», o si existían patologías previas que pudieran haber contribuido al fatal desenlace.
El caso plantea una difícil cuestión jurídica y social: ¿dónde se encuentra la línea que separa un acto de legítima defensa y un arresto ciudadano de un posible exceso de fuerza con resultado de muerte? La condición de policía del detenido, aunque estuviera fuera de servicio, añade una capa de complejidad al suceso. Los investigadores del Grupo de Homicidios deberán analizar si la fuerza empleada fue proporcionada a la amenaza que representaba el presunto ladrón.
Este trágico suceso ha generado conmoción en la localidad de Torrejón de Ardoz y ha abierto un intenso debate sobre la seguridad ciudadana y la respuesta ante la delincuencia.


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