
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, arremetió este martes contra Estados Unidos, acusándolo de utilizar el combate al narcotráfico como un pretexto para atacar a Venezuela. En una conferencia de prensa virtual con medios rusos, Lavrov denunció que las fuerzas estadounidenses “destruyen lanchas de manera arbitraria y sin presentar evidencia de que transportaban drogas”.
El canciller calificó estas acciones como propias de “países que se creen por encima de la ley”, y sostuvo que Washington actúa bajo un discurso de legalidad que en realidad oculta intereses políticos y energéticos.
Lavrov: “EE.UU. debería combatir el narcotráfico en Bélgica, no en Venezuela”
Durante su intervención, Lavrov ironizó sobre las operaciones de Estados Unidos en América Latina, recomendando que “en lugar de combatir el narcotráfico en Nigeria o Venezuela, mejor deberían enfocarse en erradicarlo en Bélgica, donde incluso el diario británico Daily Mail ha documentado casos de corrupción en aduanas y tráfico de drogas”.
El diplomático ruso subrayó que, a diferencia de Venezuela, en territorio belga existen tropas estadounidenses y de la OTAN, lo que haría más sencillo intervenir si en verdad se busca frenar el tráfico de estupefacientes. “Ahí no hay que perseguir lanchas con tres personas a bordo”, comentó con ironía.
Lavrov advirtió además que la política de la Administración de Donald Trump hacia Venezuela “no traerá nada bueno” y que solo debilitará el prestigio internacional de Estados Unidos.
Rusia niega presencia militar en Venezuela y descarta paralelismo con Bielorrusia
El ministro también negó que Venezuela haya solicitado ayuda militar a Rusia, desmintiendo reportes internacionales que señalaban una posible instalación de armamento ruso en territorio venezolano.
“No hemos recibido ninguna solicitud al respecto”, afirmó Lavrov, aclarando que no se pueden comparar las relaciones con Bielorrusia, país con el que Moscú mantiene una alianza estructurada dentro del Estado de la Unión, con las relaciones bilaterales que sostiene con Venezuela, definidas como “una asociación estratégica”.
El canciller recordó además que en mayo pasado ambos países firmaron un Tratado de Cooperación Estratégica, que actualmente se encuentra en proceso de ratificación por el Parlamento ruso. “Rusia está lista para cumplir plenamente con las obligaciones acordadas de modo recíproco con nuestros amigos venezolanos”, subrayó.
La Duma condena presencia militar de EE.UU. en el Caribe
De forma paralela, la Duma Estatal de Rusia —la cámara baja del Parlamento— aprobó una declaración oficial en la que condena la presencia militar estadounidense cerca de las costas de Venezuela, bajo lo que califican como una “excusa del combate al narcotráfico”.
El documento llama a la comunidad internacional a pronunciarse “con firmeza” contra el reforzamiento de operaciones militares de Washington en el mar Caribe, y acusa a Estados Unidos de realizar acciones provocadoras que violan el derecho internacional.
Los legisladores rusos también denunciaron los “intentos de imponer desde el exterior un gobierno títere” en Venezuela y defendieron el derecho del país latinoamericano a preservar su soberanía e independencia.
Asimismo, la Duma exhortó a mantener América Latina como una zona de paz y cooperación, e instó a Washington a “abstenerse de escalar tensiones y, en cambio, buscar soluciones mediante el diálogo y la cooperación internacional para enfrentar el narcotráfico”.
Una nueva escalada diplomática entre Moscú y Washington
Las declaraciones de Lavrov y la resolución de la Duma reflejan una nueva fase de fricción diplomática entre Rusia y Estados Unidos, con Venezuela como punto de tensión geopolítica.
Para Moscú, la política exterior estadounidense en el Caribe constituye una forma de intervencionismo encubierto, mientras que para Washington las operaciones buscan combatir el crimen organizado y frenar el tráfico de drogas hacia Norteamérica.
Con este intercambio de declaraciones, Rusia refuerza su respaldo político al gobierno de Nicolás Maduro, consolidando una relación estratégica que, según Lavrov, “seguirá avanzando bajo los principios del respeto y la soberanía”.