El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, lanzó duras críticas contra Israel en la Asamblea General de la ONU, acusando al gobierno de Tel Aviv de intentar “hacer explotar todo Medio Oriente” con sus acciones militares y su postura frente al conflicto palestino. Sus declaraciones se produjeron en un contexto marcado por la guerra en Gaza, la tensión en torno a Irán y el debate internacional sobre el reconocimiento del Estado palestino.
Para Lavrov, la situación actual refleja una política de uso ilegal de la fuerza, con operaciones israelíes no solo contra los palestinos, sino también en países como Irán, Yemen, Líbano, Siria e Irak. Según el canciller ruso, estas acciones representan una amenaza directa para la estabilidad regional y podrían desencadenar una escalada difícil de contener.
Críticas a los ataques y a la anexión de Cisjordania
Uno de los puntos más contundentes del discurso de Lavrov fue su rechazo a los planes de anexión de Cisjordania. El diplomático ruso calificó esta iniciativa como un “intento de golpe de Estado” destinado a enterrar las resoluciones de la ONU sobre la creación de un Estado palestino.
En este sentido, subrayó que las medidas israelíes socavan cualquier posibilidad de una solución de dos Estados, una propuesta respaldada históricamente por la comunidad internacional pero que sigue sin materializarse. Para Moscú, el proyecto de anexión no solo representa un desafío al derecho internacional, sino también un factor que aumenta la tensión en Medio Oriente.
Occidente dividido frente al reconocimiento de Palestina
El debate sobre el reconocimiento de Palestina también estuvo presente en las palabras del ministro ruso. Lavrov ironizó sobre el hecho de que Francia, Reino Unido y otras potencias occidentales hayan decidido dar este paso recién la semana pasada, en contraste con la postura de Estados Unidos, que mantiene un respaldo firme a Israel.
“¿Por qué les tomó tanto tiempo?”, cuestionó el canciller, sugiriendo que estas naciones esperaron demasiado y que podrían haber llegado tarde para impedir la devastación en Gaza. A su juicio, al demorar la decisión, existe el riesgo de que pronto no quede “nada ni nadie por reconocer” en Palestina.
Cabe recordar que Rusia reconoce al Estado palestino desde la época soviética, lo que refuerza su posición actual en los debates internacionales sobre la región.
Relación compleja entre Rusia e Israel
Pese a sus críticas, Lavrov también destacó la relación particular entre Rusia e Israel, marcada por la influencia geopolítica de Moscú en la región y la presencia de una amplia comunidad judía rusa en el país.
Durante años, ambos gobiernos han intentado mantener canales de diálogo abiertos, incluso en medio de discrepancias profundas sobre Palestina, Siria e Irán. Sin embargo, las palabras del canciller reflejan un endurecimiento del discurso ruso hacia las acciones militares israelíes, alineándose con las posturas de Irán y otros actores críticos de Tel Aviv.
Denuncia contra Occidente por sabotear la diplomacia con Irán
El discurso de Lavrov no se limitó a Israel. También arremetió contra las potencias occidentales, a las que acusó de “sabotear” la diplomacia con Irán. Según el ministro, la reimposición de sanciones de la ONU contra Teherán por su programa nuclear es una muestra de cómo Estados Unidos y sus aliados utilizan el chantaje y la presión en lugar de buscar soluciones equilibradas.
Lavrov lamentó que se rechazara la propuesta conjunta de Rusia y China para extender el plazo de negociación, lo que a su juicio demuestra la intención de Occidente de obtener concesiones unilaterales de Irán. Este señalamiento se enmarca en el apoyo constante de Moscú a Teherán en foros multilaterales y en su oposición a la política de sanciones liderada por Washington.
Un tablero internacional cada vez más polarizado
Las declaraciones de Lavrov reflejan el nivel de polarización global en torno al conflicto de Medio Oriente. Mientras Rusia y China buscan fortalecer su influencia como defensores de Palestina y de un diálogo inclusivo con Irán, las potencias occidentales mantienen posiciones divididas. Estados Unidos sigue siendo el principal aliado de Israel, mientras que países europeos como Francia y Reino Unido han optado por reconocer a Palestina como Estado independiente.
Este escenario abre un nuevo capítulo en la diplomacia internacional, donde cada movimiento en Medio Oriente se convierte en un tema de disputa en la arena geopolítica global.
Las acusaciones de Serguéi Lavrov contra Israel en la ONU marcan un momento clave en la narrativa internacional sobre el conflicto en Medio Oriente. Al denunciar el “uso ilegal de la fuerza” y advertir sobre el riesgo de una explosión regional, Rusia busca consolidar su papel como contrapeso a la influencia estadounidense y como defensor de la causa palestina.
El reconocimiento de Palestina por parte de algunos países europeos, la persistente ofensiva israelí en Gaza y la tensión con Irán hacen prever que el tablero político y militar en la región seguirá siendo altamente volátil. En este contexto, la pregunta no es solo qué hará Israel o Palestina, sino hasta qué punto las potencias mundiales estarán dispuestas a cooperar o confrontar para definir el futuro de Medio Oriente.
