El supertifón Ragasa se ha convertido en una amenaza inmediata para el norte de Filipinas, Taiwán y la costa sureste de China. Con vientos sostenidos de 215 km/h y ráfagas de hasta 295 km/h, Ragasa —conocido localmente como Nando— ha generado evacuaciones masivas y cierres de escuelas y oficinas.
Filipinas en alerta máxima
Más de 8 mil 200 personas fueron trasladadas a zonas seguras en la provincia de Cagayán, mientras que mil 220 se refugiaron en albergues de emergencia en Apayao. Las autoridades suspendieron vuelos nacionales y prohibieron la salida de barcos pesqueros y ferris interinsulares.
El presidente Ferdinand Marcos Jr. declaró la suspensión de clases y labores gubernamentales en 29 provincias de Luzón, y los meteorólogos advierten sobre marejadas ciclónicas de más de tres metros en zonas costeras.
Impacto en Taiwán
En el sur de Taiwán, regiones como Taitung y Pingtung cerraron escuelas y oficinas, además de suspender vuelos y servicios de ferry hacia islas periféricas como Orchid y Green. Las autoridades reforzaron la preparación ante posibles deslizamientos de tierra e inundaciones costeras.
Preparación en China continental
El tifón Ragasa se dirige al mar de China Meridional, con pronóstico de tocar tierra en la provincia de Guangdong entre Shenzhen y Xuwen. Más de 400 mil personas serán reubicadas preventivamente en Shenzhen, y se suspendieron vuelos y rutas de ferry.
El gobierno chino declaró estado de emergencia y pidió a los municipios reforzar infraestructuras, almacenar suministros de emergencia y evacuar áreas subterráneas para minimizar daños por lluvias torrenciales y vientos extremos.
Consecuencias para transporte y logística
El tifón Ragasa ya provocó la cancelación de más de 500 vuelos en Hong Kong, afectando a aerolíneas como Cathay Pacific y HK Express, y obligó al cierre de escuelas, oficinas y fábricas en ciudades costeras de Guangdong. La interrupción del transporte terrestre y marítimo complica la entrega de suministros, lo que incrementa la urgencia de las evacuaciones.
Preparación y prevención: lecciones del supertifón
La alerta temprana y la evacuación coordinada son esenciales para reducir riesgos en fenómenos extremos. Ragasa demuestra la importancia de la cooperación entre gobiernos, autoridades locales y agencias meteorológicas para proteger vidas y bienes en Asia.
Historias de resiliencia
Entre los evacuados, cientos de familias compartieron cómo la rápida acción de los equipos de rescate salvó vidas, reforzando la necesidad de inversión en infraestructura segura y planes de emergencia ante fenómenos climáticos cada vez más frecuentes en la región.
