El pasado domingo, Nicolás Maduro sorprendió al mundo con una declaración que muchos calificaron de absurda: su intención de “liberar” a Puerto Rico de Estados Unidos con ayuda del ejército de Brasil. En la clausura del Festival Mundial Antifascista por un Mundo Nuevo, el líder venezolano lanzó esta propuesta que desató carcajadas y desconcierto a partes iguales.
¿Provocación o distracción? El trasfondo político
Expertos señalan que las declaraciones de Maduro podrían ser una estrategia para desviar la atención de los cuestionamientos sobre su tercer mandato, ampliamente considerado ilegítimo. Al centrar la narrativa en una balandronada de impacto internacional, busca que el foco se aleje de las protestas y las acusaciones de fraude que rodean su reelección.
Además, las palabras de Maduro coinciden con un panorama tenso:
- Crisis política interna: Su gobierno enfrenta oposición tanto dentro como fuera de Venezuela.
- Cuestionamientos internacionales: Países como Estados Unidos y varias naciones latinoamericanas no reconocen su mandato.
La respuesta de Puerto Rico y el desdén internacional
La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, reaccionó con una carta al expresidente Donald Trump, calificando las declaraciones de Maduro como preocupantes pero absurdas. En contraste, ni Brasil ni Estados Unidos han respondido oficialmente, probablemente dejando que el peso de la burla sea suficiente.
El trasfondo histórico que Maduro ignora
Maduro parece desconocer los antecedentes políticos de Puerto Rico, un territorio no incorporado a Estados Unidos desde 1898 y actualmente con un estatus de Estado Libre Asociado. En 2020, un plebiscito no vinculante mostró que la mayoría de los puertorriqueños (56.8%) prefiere convertirse en el estado 51 de Estados Unidos, con un menor porcentaje favoreciendo la independencia.
Sus referencias al militar brasileño Abreu de Lima y sus aspiraciones de “liberación” parecen más una táctica de distracción que un proyecto realista.
¿Busca Maduro una intervención militar?
El paralelo con Manuel Noriega, quien en 1989 declaró la guerra a Estados Unidos y fue derrocado en cuestión de días, resulta inevitable. Algunos analistas sugieren que Maduro podría estar apostando por una intervención militar para consolidar su narrativa antiimperialista y desviar la atención de la crisis interna.
Sin embargo, con el regreso de Trump al poder, una respuesta militar por parte de Estados Unidos no parece del todo descartada, aunque el contexto internacional y la comunidad global seguramente jugarían un papel clave en moderar cualquier conflicto.
Entre lo absurdo y lo peligroso
Las declaraciones de Maduro sobre Puerto Rico son una mezcla de provocación y desesperación política. Aunque muchos las toman como un intento de desviar la atención, no se pueden ignorar las tensiones que generan en un contexto ya de por sí delicado en la región.
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