El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó duras críticas contra Estados Unidos este viernes tras los recientes bombardeos sobre lanchas en el Caribe, realizados bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Lula advirtió que si este tipo de acciones “se convierte en moda”, América Latina podría transformarse en “una tierra sin ley”. Sus declaraciones se produjeron en una conferencia de prensa en Yakarta, antes de partir rumbo a Kuala Lumpur para participar en la cumbre de la ASEAN, donde se espera que se reúna con Donald Trump, presidente de EE. UU.
Lula advierte sobre el riesgo de una escalada en la región
El mandatario brasileño señaló que ningún país debe invadir el territorio de otro bajo pretextos unilaterales, cuestionando duramente la política exterior de Washington. “Si se convierte en moda, cada uno creerá que puede invadir el territorio ajeno y hacer lo que quiere”, expresó Lula, en referencia directa a las operaciones militares estadounidenses en aguas caribeñas.
La crítica ocurre en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas entre ambos países, agravadas por los aranceles impuestos por Washington a productos brasileños y por el conflicto político en Venezuela, que divide a los gobiernos de la región. Según el mandatario, el respeto a la soberanía nacional debe ser el principio rector de cualquier cooperación internacional. “¿Dónde queda el respeto a la soberanía de los países?”, cuestionó Lula ante la prensa, insistiendo en que la lucha contra las drogas no puede justificarse mediante violaciones al derecho internacional.
Una cita clave con Trump y un mensaje hacia América Latina
La esperada reunión entre Lula y Trump durante la cumbre de la ASEAN marcará el primer encuentro bilateral tras varios meses de enfriamiento diplomático. Fuentes cercanas al Palacio del Planalto confirmaron que la agenda incluirá temas sensibles como el comercio bilateral, la crisis venezolana y los recientes ataques estadounidenses en el Caribe.
Analistas señalan que Lula busca reposicionar a Brasil como un mediador regional que defienda la autonomía de América Latina frente a las potencias globales. Su crítica a Estados Unidos no solo refleja desacuerdos tácticos, sino también un intento por recuperar el liderazgo diplomático que Brasil tuvo durante sus mandatos anteriores.
La postura del presidente también ha sido interpretada como un gesto hacia los países vecinos que rechazan la intervención extranjera en sus asuntos internos. Con estas declaraciones, Lula pretende reforzar la imagen de Brasil como un defensor del multilateralismo y del respeto mutuo entre naciones.
La polémica sobre los comentarios de Lula acerca del narcotráfico
Durante la rueda de prensa, Lula también abordó la problemática del narcotráfico desde una perspectiva inusual. Señaló que los consumidores de drogas tienen parte de responsabilidad en la existencia de los traficantes, a quienes describió como “víctimas de los usuarios también”.
Sus declaraciones generaron controversia inmediata en redes sociales y medios locales, por lo que el propio mandatario aclaró más tarde que se trató de “un comentario fuera de lugar”. Aun así, reafirmó su compromiso con la lucha contra el crimen organizado, subrayando que “más importantes que las palabras son las acciones”.
Lula destacó que su gobierno ha impulsado el mayor operativo de la historia contra el crimen organizado, ha presentado la enmienda constitucional de Seguridad Pública ante el Congreso y ha logrado incautaciones récord de drogas en el país. Estas medidas, según el mandatario, reflejan una política firme y coherente con su compromiso de combatir las redes del narcotráfico sin recurrir a métodos que violen la soberanía de otras naciones.
Brasil busca equilibrio entre firmeza y diplomacia
De cara a su encuentro con Trump, Lula se enfrenta a un delicado equilibrio entre defender los intereses regionales y mantener un canal de diálogo abierto con Washington. Aunque ha criticado abiertamente la política exterior de EE. UU., el mandatario brasileño también ha reiterado su disposición a cooperar en temas como la seguridad, el comercio y el medioambiente, siempre que exista respeto mutuo y coordinación multilateral.
En palabras de Lula, “la región no puede permitir que se normalicen las intervenciones unilaterales ni que se impongan políticas sin diálogo”. Esta posición refuerza su visión de un orden internacional más equilibrado, en el que los países del sur global puedan negociar en pie de igualdad con las potencias tradicionales.
Las declaraciones de Luiz Inácio Lula da Silva reflejan un posicionamiento firme frente a las acciones militares de Estados Unidos en el Caribe y una apuesta por defender la soberanía latinoamericana en medio de un escenario internacional cada vez más complejo.
De cara a su reunión con Donald Trump, Lula intentará no solo abordar las tensiones bilaterales, sino también enviar un mensaje claro: la cooperación global no puede basarse en la fuerza, sino en el respeto y la diplomacia. En un momento de redefinición del equilibrio geopolítico, Brasil busca reafirmarse como una voz independiente que defiende la legalidad, la paz y la autonomía de los pueblos latinoamericanos.


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