China reporta datos económicos mixtos para mayo: las ventas minoristas se disparan, pero la industria se desacelera. ¿Es una señal de recuperación o un espejismo peligroso?
La economía de China ha enviado señales contradictorias este lunes con la publicación de sus datos de mayo. Un inesperado auge en las ventas minoristas contrasta con una desaceleración en la producción industrial, dibujando un panorama de incertidumbre.
La segunda economía más grande del mundo ha presentado este lunes una radiografía económica llena de contrastes. Los datos oficiales de mayo revelan una sorprendente fortaleza en el gasto de los consumidores, que ofrece un respiro temporal frente a las tensiones comerciales. Sin embargo, este optimismo se ve empañado por una clara desaceleración en el sector industrial, lo que plantea serias dudas sobre la sostenibilidad de la recuperación.
Los números sobre la mesa: un vistazo a los datos de mayo
Para comprender la compleja situación, es esencial analizar las cifras clave publicadas por la Oficina Nacional de Estadísticas de China.
| Indicador | Cifra de Mayo | Cifra de Abril | Previsión de Analistas | Conclusión |
| Ventas Minoristas | +6.4% | +5.2% | +5.5% | Supera expectativas |
| Producción Industrial | +5.8% | +6.1% | +6.0% | Se desacelera |
| Inversión Activos Fijos (YTD) | +3.7% | +4.0% | +3.9% | Se modera |
| Tasa de Paro | 5.0% | 5.1% | 5.1% | Mejora levemente |
Como muestra la tabla, la historia principal es la divergencia entre el consumo robusto y la producción vacilante.
¿Un auge temporal? La verdad detrás del gasto
El dato más llamativo es el crecimiento del 6.4% en las ventas minoristas, el ritmo más rápido desde finales de 2023. Este impulso se debe, en gran medida, a dos factores temporales:
* Festivales de compras: El adelanto del festival anual de compras en línea «618» concentró en mayo un gasto que normalmente se distribuiría en junio.
* Subsidios gubernamentales: Una iniciativa de Pekín para subvencionar la compra de electrodomésticos y automóviles ha incentivado el consumo de bienes duraderos.
La gran pregunta que se hacen los economistas es si este auge es sostenible. Existe el riesgo de que estos factores simplemente hayan «canibalizado» las ventas de los próximos meses. Para una recuperación duradera, es necesario un repunte de la confianza del consumidor, algo difícil de lograr en un contexto de caída de los precios de la vivienda y un mercado laboral que, aunque mejora ligeramente, sigue siendo sombrío.
«Aunque advertimos que la urgencia de un estímulo significativo a corto plazo parece menor dado que el crecimiento interanual del PIB real va camino de superar el 5% en el primer semestre.» – Análisis de Bloomberg Economics.
La sombra de la guerra comercial y el dilema de Pekín
Mientras los centros comerciales bullen, las fábricas muestran signos de fatiga. La producción industrial creció un 5.8%, por debajo del mes anterior y de las expectativas, y la inversión en activos fijos también se moderó. Estas cifras reflejan el impacto persistente de la incertidumbre comercial global y la débil demanda externa.
Esto coloca al gobierno chino en una posición delicada. Los datos positivos de consumo le proporcionan una narrativa de «resistencia económica» y le dan un argumento para retrasar la implementación de medidas de estímulo a gran escala que muchos analistas consideran necesarias para apuntalar el crecimiento a largo plazo.
Pekín parece estar haciendo una apuesta de alto riesgo: esperar que el impulso del consumo sea suficiente para tirar del resto de la economía, sin necesidad de inyectar un costoso paquete de estímulo que podría aumentar la deuda. Si la confianza del consumidor flaquea en los próximos meses, esta apuesta podría resultar peligrosa para la estabilidad económica tanto de China como del mundo.
