sábado, enero 17, 2026

Japón y Australia sellan alianza naval que desafía a China en Asia-Pacífico

A mediados del siglo XX, los nombres Yamato y Musashi representaban el máximo poder naval japonés. Hoy, Japón vuelve a resonar en los océanos, no por acorazados gigantes, sino por un acuerdo estratégico que podría redefinir el equilibrio de poder en Asia-Pacífico: la venta de 11 fragatas Mogami a Australia.

El contrato, valorado en 6.500 millones de dólares, marca un cambio histórico. Japón, que durante décadas restringió la exportación de armamento, se posiciona ahora como un proveedor clave de tecnología militar avanzada.

Fragatas Mogami: tecnología y disuasión

Diseñadas por Mitsubishi Heavy Industries, las fragatas Mogami destacan por su sigilo, modularidad y eficiencia operativa. Con solo 90 tripulantes, reducen la necesidad de personal en un momento en que tanto Japón como Australia enfrentan dificultades de reclutamiento militar.

Estas naves cuentan con 32 celdas de lanzamiento vertical Mk 41, capaces de disparar hasta 128 misiles de defensa aérea, y con posibilidad de alojar misiles de crucero Tomahawk de 1.600 km de alcance. Su diseño no solo iguala, sino que en ciertos aspectos supera a la fragata china Tipo 054B.

Cuando la geopolítica cruza el mar

En agosto de este año, una fuerza naval china rodeó Australia y realizó ejercicios con fuego real cerca de sus costas, obligando a desviar vuelos comerciales. Para muchos australianos, fue un recordatorio inquietante de que las tensiones en Asia-Pacífico ya no son un asunto lejano.

En Canberra, los estrategas militares vieron en la Mogami algo más que un barco: una garantía de que, en caso de crisis, Australia podría responder con alcance y precisión. En Tokio, la decisión de vender estas naves representó un paso más hacia un Japón con un rol activo en la seguridad regional.

Un mercado en el que Japón quiere liderar

Más allá del contrato, este acuerdo refleja la ambición japonesa de convertirse en un exportador relevante en el sector defensa. Ya antes, Tokio había suministrado radares a Filipinas e interceptores Patriot a EE.UU., pero nunca un proyecto de esta magnitud.

La cooperación incluye la construcción de las primeras tres fragatas en Japón y las restantes en Australia, transfiriendo tecnología y fortaleciendo capacidades locales.

Impacto estratégico en la rivalidad con China

China, con su creciente presencia naval, observa de cerca. Analistas afirman que este acuerdo envía un mensaje claro: Japón y Australia están dispuestos a cooperar militarmente para preservar la seguridad en Asia-Pacífico.

La Mogami, con su equilibrio entre coste, tecnología y capacidad, podría convertirse en un estándar para futuras alianzas militares.

Lo que viene

El primer buque estará operativo en 2029, pero la alianza ya está en marcha. Para Japón, esto significa abrir un nuevo capítulo en su proyección militar. Para Australia, implica contar con una flota más moderna y letal. Para China, representa un nuevo desafío en el tablero geopolítico.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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