Las negociaciones entre Israel y Hamás continuaron este martes en El Cairo, en el marco del segundo aniversario del ataque del 7 de octubre de 2023, que desató uno de los conflictos más sangrientos en Medio Oriente. El diálogo, mediado por Egipto, Qatar y Estados Unidos, busca concretar un plan propuesto por el presidente estadounidense Donald Trump para detener la guerra en la Franja de Gaza y establecer una hoja de ruta hacia la paz regional.
El plan de Trump: alto al fuego, liberación de rehenes y retiro de tropas
De acuerdo con fuentes diplomáticas egipcias citadas por agencias internacionales, ambas partes ya habrían acordado gran parte de la primera fase del plan, que incluye un alto al fuego temporal y la liberación de rehenes israelíes.
El siguiente paso sería el desarme total de Hamás, lo que permitiría el retiro progresivo de las tropas israelíes de Gaza y la creación de una fuerza de seguridad internacional.
Según el documento presentado la semana pasada, la administración Trump y el ex primer ministro británico Tony Blair supervisarían la transición hacia un gobierno provisional en Gaza bajo tutela internacional.
“Hay una muy buena oportunidad de alcanzar un acuerdo duradero. Esto va más allá de Gaza, es la paz en todo el Medio Oriente”, declaró Trump desde Washington.
Egipto y Qatar, piezas clave en las negociaciones
El ministro de Relaciones Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, confirmó que una delegación estadounidense se sumará a las conversaciones este miércoles. Por su parte, Qatar —a través de su portavoz Majed al-Ansari— indicó que las rondas del lunes se extendieron por más de cuatro horas, con mediadores reuniéndose por separado con representantes de Hamás e Israel.
Entre los asistentes figuran Gal Hirsch, coordinador israelí para los rehenes, y Khalil al-Hayya, uno de los principales negociadores del movimiento islamista.
La ONU advierte sobre la magnitud de la crisis humanitaria
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, urgió a aprovechar esta oportunidad para detener “una catástrofe humanitaria de magnitud que desafía la comprensión”.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, más de 67 mil palestinos han muerto y casi 170 mil han resultado heridos desde el inicio del conflicto, cifras que la ONU considera las más confiables pese a la falta de distinción entre civiles y combatientes.
Un número creciente de expertos —incluidos miembros de organismos de la ONU— ha calificado la ofensiva israelí en Gaza como un posible acto de genocidio, una acusación que Israel rechaza tajantemente.
Memoria, tensiones y esperanza
En paralelo a las negociaciones, miles de israelíes se reunieron este martes en el sur del país para conmemorar a las víctimas del ataque de Hamás de 2023. Durante el acto, se escuchó la explosión de un cohete proveniente del norte de Gaza, aunque no se registraron heridos.
En el otro extremo del conflicto, residentes de la Ciudad de Gaza reportaron nuevos bombardeos durante la madrugada. “Rezamos para que esta guerra termine hoy, no mañana”, dijo Sanaa Adwan, desplazada en Jan Yunis.
Mientras se espera la llegada de más ayuda humanitaria —con miles de toneladas listas para ingresar desde Jordania y el puerto de Ashdod—, los mediadores confían en que los próximos días serán decisivos para determinar si el plan logra finalmente silenciar las armas y abrir paso a una paz duradera.
