Israel intercepta el último barco de la flotilla con rumbo a Gaza

Israel intercepta el último barco de la flotilla con rumbo a Gaza
Israel intercepta el último barco de la flotilla con rumbo a Gaza

En la mañana del viernes, el ejército israelí confirmó la interceptación del Marinette, el último barco de la flotilla Global Sumud que intentaba llegar a Gaza con ayuda humanitaria. A 42.5 millas náuticas de la costa, la marina tomó control de la embarcación y arrestó a quienes iban a bordo, trasladándolos al puerto de Asdod en Israel.

La acción se produjo apenas un día después de que la mayoría de los barcos de la flotilla fueran detenidos, en un episodio que refleja la persistente tensión en la región.

Flotilla Global Sumud: un viaje con esperanza

Los organizadores de la flotilla habían anunciado que su objetivo era llevar suministros médicos y apoyo a Gaza, en medio de la crisis humanitaria que atraviesa el enclave. Para ellos, cada barco representaba un mensaje de solidaridad internacional.

Un voluntario europeo que formaba parte del proyecto narró antes de zarpar:

“No sabemos si llegaremos, pero lo intentamos porque la gente en Gaza no puede esperar”.

Su voz, ahora silenciada por la detención, simboliza la lucha de la sociedad civil por traspasar bloqueos militares con ayuda humanitaria.

El operativo naval israelí

De acuerdo con la radio del ejército israelí, la operación se realizó sin enfrentamientos mayores. La marina escoltó el barco hasta el puerto de Asdod, donde los tripulantes serán interrogados. Israel mantiene desde hace años un estricto control sobre los accesos marítimos a Gaza, justificando la medida como una estrategia de seguridad nacional.

No obstante, organizaciones internacionales han criticado repetidamente estas acciones, señalando que limitan la llegada de suministros básicos a la población civil.

La espera en Gaza

Mientras el Marinette era interceptado, en Gaza varias familias aguardaban con la esperanza de recibir medicamentos y material escolar. Samira, madre de tres hijos, explicó:

“Escuchamos que venía ayuda, incluso cosas simples como cuadernos para los niños. Ahora sabemos que no llegará. Otra promesa rota”.

Su testimonio refleja el impacto humano detrás de los titulares: más allá de los barcos y las detenciones, hay miles de personas que dependen de estos intentos de apoyo.

Un patrón que se repite

No es la primera vez que una flotilla internacional intenta romper el bloqueo marítimo a Gaza. Desde 2010, con la conocida Flotilla de la Libertad, múltiples embarcaciones han sido interceptadas por la marina israelí antes de llegar a destino.

Cada interceptación genera reacciones diplomáticas y aumenta la presión internacional sobre Israel, que defiende su derecho a impedir el ingreso no autorizado de barcos para evitar lo que considera riesgos de seguridad.

Reacciones internacionales

Organizaciones humanitarias denunciaron la detención del Marinette como un “nuevo golpe a la ayuda humanitaria”. Diversas ONG pidieron que la comunidad internacional actúe para garantizar que los suministros lleguen a la población civil en Gaza.

Por su parte, voceros israelíes señalaron que la ayuda puede ingresar por canales autorizados, pero que no permitirán la entrada de embarcaciones sin supervisión militar.

Lo que sigue

Los tripulantes del Marinette enfrentarán procesos administrativos en Israel antes de ser deportados. Mientras tanto, la pregunta central permanece: ¿cómo garantizar la llegada de ayuda humanitaria a Gaza sin que sea vista como un desafío a la seguridad de Israel?

El episodio del Marinette confirma que, más allá de los mares, el conflicto sigue navegando entre la esperanza y el bloqueo.

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