En las primeras horas del martes, el ejército de Israel desplegó tanques y tropas de infantería en la frontera con la Franja de Gaza, reforzando su presencia militar mientras el gabinete de guerra israelí discutía la nueva ofensiva contra Hamás.
Los reportes de Reuters mostraron columnas de humo sobre el norte de Gaza, mientras bulldozers y helicópteros se posicionaban estratégicamente. La misión oficial: desmantelar túneles de militantes y consolidar el control en Jabalia, una de las zonas más castigadas por los combates.
Una ofensiva bajo debate político
El gobierno de Benjamín Netanyahu enfrenta un doble frente: la guerra contra Hamás y la creciente presión social dentro de Israel. Aunque se habla de un avance hacia la capital de Gaza, fuentes militares sugieren que una operación de gran escala aún tomaría semanas.
Mientras tanto, el gabinete de seguridad analiza las condiciones de una ofensiva prolongada, consciente de que la opinión pública israelí exige resultados inmediatos, sobre todo en lo referente a la liberación de rehenes.
Tel Aviv, tomada por los manifestantes
En paralelo al despliegue militar, miles de ciudadanos bloquearon carreteras en Tel Aviv y otras ciudades israelíes, exigiendo un acuerdo de alto el fuego. Las protestas, encabezadas por el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos, buscan presionar al gobierno para que priorice la negociación.
Las imágenes de neumáticos ardiendo y pancartas en las calles recorrieron medios internacionales. La voz de Einav Zangauker, madre de un rehén, resonó entre los manifestantes: “El Gobierno los ha abandonado, pero el pueblo los traerá de vuelta”.
Rehenes: el corazón de la disputa
El 7 de octubre de 2023, Hamás secuestró a más de 200 personas durante su ataque en territorio israelí. Desde entonces, la liberación de rehenes se ha convertido en la principal demanda ciudadana.
La última propuesta, avalada por Hamás, contempla una tregua de 60 días y la liberación de la mitad de los cautivos. Sin embargo, Netanyahu insiste en un canje total, rechazando soluciones parciales.
Este pulso político ha intensificado las protestas, que se prevé continúen con una gran manifestación en la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv.
Una sociedad dividida entre guerra y negociación
Las imágenes de tanques avanzando hacia Gaza contrastan con las de familias marchando en Tel Aviv. El país vive una encrucijada histórica: continuar la ofensiva militar o ceder ante la presión ciudadana para alcanzar un acuerdo.
La tensión aumenta cada día, con un escenario donde la guerra en Gaza y las protestas en Israel parecen avanzar en paralelo, alimentando la incertidumbre sobre el futuro inmediato.
