Un nuevo informe de la Casa Blanca, liderado por RFK Jr., vincula el uso de pesticidas con la salud infantil, generando una fuerte oposición de grupos agrícolas y la industria química.
Un nuevo informe de la Casa Blanca, liderado por Robert F. Kennedy Jr., ha vinculado el uso excesivo de pesticidas con el deterioro de la salud infantil, provocando una fuerte reacción de la industria agrícola y química en el Medio Oeste, que advierte sobre posibles consecuencias económicas.
Chicago, Illinois – Una nueva publicación de la Casa Blanca, dirigida por el Secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., a través de la comisión «Make America Healthy Again» (MAHA), ha encendido el debate en el sector agrícola del Medio Oeste. El informe del 4 de junio de 2025, señala el uso anual de más de mil millones de libras de pesticidas en los cultivos del país como un factor clave en la disminución de las métricas de salud infantil, lo que ha generado una inmediata y contundente respuesta de la industria.
RFK Jr. y la postura de la administración
Robert F. Kennedy Jr., quien preside la comisión MAHA, ha intentado posicionar al Presidente Trump como dispuesto a endurecer la regulación de la industria de los pesticidas. En una reunión de la comisión el 22 de mayo, Kennedy Jr. afirmó que Trump está «del lado de la clase media, la clase trabajadora, los pobres de este país» y que está preparado para «enfrentarse a la industria cuando sea lo correcto». Esta declaración sugiere un posible cambio de rumbo en las políticas de la administración respecto a la regulación de agroquímicos.
Reacciones polarizadas: Industria vs. defensores ambientales
El informe ha provocado una clara división. Por un lado, ha recibido un fuerte respaldo de defensores del medio ambiente, quienes lo ven como un paso adelante en la protección de la salud pública. Zen Honeycutt, directora ejecutiva de Moms Across America, una organización sin fines de lucro que aboga por la prohibición de pesticidas, calificó el informe como un «pequeño paso» y expresó la esperanza de que la administración continúe reconociendo el vínculo entre los pesticidas y la salud humana, lo que llevaría a una reducción en la exposición a químicos.
Por otro lado, ha desatado una considerable oposición de grupos agrícolas y empresas agroquímicas. Zippy Duvall, presidente de la American Farm Bureau Federation, calificó de «profundamente preocupante que la Casa Blanca respalde un informe que siembra dudas y miedo sobre nuestro sistema alimentario y nuestras prácticas agrícolas». El Farm Bureau y varias organizaciones de la industria agroquímica argumentan que reducir el uso de pesticidas disminuiría la producción de alimentos y afectaría negativamente los ingresos agrícolas. Alexandra Dunn, presidenta y CEO de CropLife America, que representa a gigantes como Bayer, Corteva Agriscience y Syngenta, afirmó que el informe «generará miedo y confusión injustificados entre los consumidores estadounidenses».
«Es profundamente preocupante que la Casa Blanca respalde un informe que siembra dudas y miedo sobre nuestro sistema alimentario y nuestras prácticas agrícolas”.
Implicaciones económicas para la agricultura del Medio Oeste
El informe de la MAHA reconoce que «los agricultores estadounidenses dependen de estos productos» y que se debe considerar el impacto económico de eliminar los pesticidas. Sin embargo, Zen Honeycutt cuestionó por qué esta fue la única sección del informe en destacar los desafíos económicos, considerándolo «contrario a la intención de este informe».
La industria de los pesticidas se encuentra en una posición sólida para ejercer presión, gracias a años de crecientes gastos en cabildeo federal y donaciones políticas. Grandes empresas del sector han invertido millones en donaciones a campañas políticas, incluyendo la del Presidente Trump.
Los oponentes de los pesticidas, por su parte, abogan por políticas y financiamiento para prácticas de agricultura orgánica. Harriet Behar, consultora de servicios agrícolas para la Organic Farmers Association, refuta la idea de que los agricultores necesitan pesticidas para ser rentables, citando que las ventas de cultivos orgánicos se han cuadruplicado desde 2001. Muchos agricultores eligen prácticas orgánicas debido a preocupaciones personales o familiares relacionadas con la exposición a pesticidas.
La administración Trump, en su primer mandato, se centró en la desregulación, y su EPA revocó una prohibición de la era Obama sobre el clorpirifós. Sin embargo, el debate actual en el Medio Oeste destaca una creciente tensión entre la producción agrícola convencional y las preocupaciones de salud pública y medioambientales.


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