En un movimiento de gran calado estratégico, India ha anunciado una inversión de 1.345 millones de rupias (unos 161 millones de dólares) para crear una industria nacional de imanes de tierras raras, desafiando directamente el dominio casi total de China en un sector tecnológico crítico.
India ha lanzado una ofensiva estratégica para asegurar su cadena de suministro en un sector tecnológico vital y reducir su dependencia de China. El gobierno de Nueva Delhi está finalizando un ambicioso plan de 1.345 millones de rupias (aproximadamente 161 millones de dólares) para incentivar la producción nacional de imanes permanentes de tierras raras, componentes cruciales para todo, desde vehículos eléctricos hasta sistemas de guía de misiles.
Un Desafío Directo al Monopolio Chino
La iniciativa es una respuesta directa a las recientes acciones de Pekín, que controla más del 90% de la capacidad mundial de procesamiento de estos imanes. China ha impuesto restricciones a la exportación de siete elementos de tierras raras y de los imanes acabados, exigiendo a los exportadores permisos especiales y garantías de que los materiales no se utilizarán con fines de defensa ni se reexportarán a Estados Unidos.
Esta medida ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de países como India, que en el último año fiscal importó de China más del 80% de las 540 toneladas de imanes que necesitó. El Secretario del Ministerio de Industrias Pesadas de la India, Kamran Rizvi, confirmó que el borrador del plan ya ha sido distribuido para su revisión interministerial, lo que indica la seriedad y el avance del proyecto.
Más Allá de la Economía: «Autonomía Estratégica»
Este plan es mucho más que una simple política industrial; es un pilar fundamental de la doctrina de «autonomía estratégica» de la India. Al desarrollar su propia capacidad de producción de un componente que China ha demostrado estar dispuesta a «militarizar» económicamente, la India busca varios objetivos simultáneos:
- Impulsar la iniciativa «Make in India»: Fomentando la fabricación local y la creación de empleos de alta tecnología.
- Reducir la vulnerabilidad estratégica: Asegurando el suministro para su creciente sector de defensa y su pujante industria de vehículos eléctricos.
- Fortalecer su posición geopolítica: Al ser menos susceptible a la coerción económica china, India se convierte en un socio más resiliente y atractivo para las potencias occidentales, especialmente dentro de alianzas como el Quad (EE.UU., Japón, Australia e India).
«Esta iniciativa es vital para asegurar las cadenas de suministro, dado que Pekín domina más del 90% de las capacidades mundiales de procesamiento de imanes». – Funcionarios indios citados en medios.
Interés Corporativo y Potencial Nacional
Aunque China posee las mayores reservas mundiales de elementos de tierras raras, India no es un actor menor. Ocupa el tercer lugar a nivel mundial con depósitos estimados en 6,9 millones de toneladas, según el Servicio Geológico de EE. UU., lo que le proporciona una base de recursos sólida para desarrollar la industria.
El plan del gobierno ya ha despertado un gran interés en el sector privado. Gigantes corporativos indios como Mahindra & Mahindra, que necesita estos imanes para su creciente gama de SUV eléctricos, y proveedores de automoción clave como Uno Minda y Sona Comstar, han expresado formalmente su interés en establecer instalaciones de producción locales.
La decisión final de estas empresas dependerá de la estructura final de los incentivos que ofrezca el gobierno, pero el mensaje es claro: India está decidida a entrar en la carrera global por las tierras raras y a construir una cadena de suministro que no dependa de los caprichos de su principal rival geopolítico.
