Sector cultural cubano alzó la voz este fin de semana para condenar la agresión de Estados Unidos contra Venezuela, tras reportes de bombardeos y acciones bélicas en Caracas y otras localidades del país sudamericano. Personalidades, instituciones y creadores de la isla coincidieron en señalar que estos hechos representan una grave amenaza a la estabilidad de América Latina y sientan un precedente peligroso para la región.

Desde las primeras horas de la madrugada, organizaciones culturales de Cuba comenzaron a pronunciarse públicamente ante lo que calificaron como un acto unilateral e ilegal, acompañado del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, de acuerdo con la información difundida por diversas fuentes oficiales.
Un llamado del sector cultural a la defensa de Nuestra América
La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) emitió un comunicado en el que alertó sobre la magnitud de los ataques y el riesgo que implican para la paz regional. En el documento, la organización subrayó que las acciones militares contra Venezuela constituyen serias amenazas a la estabilidad de Nuestra América, un concepto que históricamente ha simbolizado la integración, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos.
La UNEAC remarcó que la cultura no puede permanecer al margen ante hechos de esta naturaleza, pues el arte y el pensamiento crítico han sido, tradicionalmente, trincheras de resistencia frente a la violencia y el intervencionismo.
Festivales e instituciones culturales se suman a la condena
Al pronunciamiento se sumó el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, una de las plataformas culturales más relevantes de la región, que condenó el ataque militar y llamó a preservar la paz en América Latina. Desde su perspectiva, la agresión no solo afecta a Venezuela, sino que pone en riesgo los avances logrados en cooperación cultural y diálogo entre los países del continente.
Asimismo, los Institutos Cubanos de la Música (ICM) y del Libro (ICL) manifestaron su rechazo a través de redes sociales. Ambas instituciones exhortaron a la comunidad internacional a no guardar silencio y a condenar de manera firme lo que consideraron un acto de violencia unilateral que vulnera el derecho internacional.
“Otra vez, guerra”: voces desde la música y la palabra
El ICM publicó un mensaje contundente en el que afirmó que, una vez más, el imperialismo estadounidense ataca a una nación latinoamericana. Tanto este instituto como el ICL replicaron el comunicado del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien demandó una reacción urgente de la comunidad internacional frente a lo que calificó como un criminal ataque.
Desde el ámbito musical, la agrupación Buena Fe advirtió que lo sucedido establece un precedente nefasto. En palabras del grupo, de un acto “tan ilegal y terrible no se regresa”, pues abre la puerta a que cualquier nación con poder militar pueda actuar de la misma manera contra un vecino, sin respetar normas ni soberanías.
La poesía como reflejo de la alarma continental
El escritor cubano Alexis Díaz-Pimienta recurrió a la poesía para expresar su rechazo. Rescató el poema Reflexiones bajo alarma aérea (1990), incluido en su libro Los actuales habitantes de Cipango (1998). Aunque el texto fue escrito pensando en La Habana, el autor señaló que sus versos resultan plenamente aplicables a la situación actual de Caracas, marcada por la incertidumbre y el temor ante los ataques.
Díaz-Pimienta acompañó el poema con la canción “Sólo el amor”, del cantautor cubano Silvio Rodríguez, reforzando el mensaje de que el arte sigue siendo una herramienta de denuncia y de llamado a la conciencia colectiva.
Cultura, soberanía y memoria histórica
El pronunciamiento del sector cultural cubano no se limita a una coyuntura específica. Para muchos de sus integrantes, estos hechos evocan una memoria histórica compartida de intervenciones, bloqueos y agresiones que han marcado a América Latina durante décadas. Desde esta óptica, la defensa de Venezuela se convierte también en una defensa de la soberanía regional y del derecho de los pueblos a decidir su propio destino.
Intelectuales y artistas coincidieron en que el silencio ante este tipo de agresiones equivale a la complicidad, por lo que reiteraron su compromiso con una cultura crítica, solidaria y comprometida con la paz.
La reacción del sector cultural cubano frente a la agresión de Estados Unidos en Venezuela muestra cómo el arte, la literatura y la música siguen siendo espacios de resistencia política y ética en América Latina. A través de comunicados, mensajes y obras simbólicas, creadores e instituciones de Cuba han exigido el fin de la violencia, el respeto al derecho internacional y la unidad regional. En un contexto de creciente tensión, la cultura se reafirma como una voz que defiende la paz, la soberanía y la dignidad de los pueblos.