India bloquea 25 streamings masivos: el “Netflix indio” resiste

India bloquea 25 streamings masivos: el “Netflix indio” resiste
India bloquea 25 streamings masivos: el “Netflix indio” resiste

En India, donde habitan más de 1,400 millones de personas, el crecimiento tecnológico ha sido tan vertiginoso como caótico. Aunque promesas como las de Elon Musk de abrir mercados tecnológicos tardaron años en consolidarse, otras áreas como el entretenimiento digital crecieron sin freno… hasta ahora.

En 2024, el gobierno indio bloqueó 25 servicios de streaming, apelando a la Ley de Tecnología de la Información de 2000 y a las reglas de 2021. El motivo: “contenido obsceno”. Lo que podría parecer un golpe definitivo es, en realidad, el comienzo de una nueva guerra digital.

Censura oficial, audiencias leales

Plataformas como Ullu o ALTT, desconocidas fuera del país pero líderes en consumo local, fueron eliminadas. Algunas de estas apps acumularon más de 105 millones de descargas y generaron más de 5 millones de euros, sin estar en Google Play ni App Store: todo distribuido en APK a través de webs paralelas.

Pero esta no es la historia de una caída, sino de una resistencia.

Streaming fantasma: ¿cómo sobreviven?

A pesar de los bloqueos, estas plataformas resurgen con nuevos dominios o nombres. La censura se convierte en una batalla de resistencia tecnológica: los desarrolladores cambian de dominio, los usuarios difunden enlaces nuevos en foros o grupos privados, y la rueda sigue girando.

Además, en un país donde Netflix, Prime Video o Disney+ existen, estas apps locales ofrecen algo más directo: contenido culturalmente adaptado, de bajo costo y con tintes eróticos o provocativos que no encuentran cabida en las grandes plataformas. Esto las convierte en una alternativa irresistible para millones.

¿Puede el gobierno indio frenar esta marea?

El Ministerio de Información y Radiodifusión y la Comisión Nacional para la Protección de los Derechos del Niño han justificado estas medidas como necesarias para proteger a la infancia. Sin embargo, los resultados muestran otra cara: la censura oficial no destruye el mercado, lo descentraliza.

Mientras más se prohíbe, más se impulsa la distribución alternativa. Es una especie de efecto Streisand digital: lo prohibido se vuelve aún más popular.

De la sombra a la tendencia

Con más de 20 plataformas desaparecidas, la expectativa lógica sería su olvido. Pero el fenómeno muestra lo contrario: vuelven cada semana, bajo otro nombre, otro servidor, otra app. Y los usuarios también regresan.El caso del “Netflix indio” no es solo un debate sobre censura o moralidad, sino un reflejo del nuevo paradigma de consumo digital global: lo popular no necesita estar en las tiendas oficiales ni en los rankings de Google. Basta con que resuene con su audiencia.

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