Huracán Melissa sube a categoría 4 y desata la alerta en el Caribe
El huracán Melissa se intensificó el domingo hasta alcanzar la categoría 4, con vientos sostenidos de 225 kilómetros por hora, según informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. Su paso por el Caribe amenaza con causar daños devastadores en Jamaica, Haití y República Dominicana, mientras las autoridades se preparan para lo peor.
La velocidad de intensificación de Melissa tomó por sorpresa a los meteorólogos. En cuestión de horas, pasó de tormenta tropical a un huracán mayor que ahora se mueve lentamente a 8 kilómetros por hora, lo que agrava el riesgo de lluvias prolongadas, inundaciones y deslizamientos de tierra.
Historias de miedo y resistencia en República Dominicana
En Santo Domingo, el agua subió más de la mitad de las casas en varios barrios populares. Angelita Francisco, una ama de casa de 66 años, relató entre lágrimas cómo perdió gran parte de sus pertenencias. “El refrigerador flotaba y la basura se metía por todas partes. No sabíamos si salir o esperar a que el agua bajara”, contó.
Su testimonio refleja la angustia de cientos de familias dominicanas que viven en zonas propensas a inundaciones. El Centro de Operaciones de Emergencias informó que nueve provincias permanecen en alerta roja y se han habilitado cinco albergues temporales para atender a los damnificados.
Muertes y desaparecidos en Haití
En Haití, las autoridades confirmaron la muerte de tres personas debido a las fuertes lluvias y vientos provocados por Melissa. En República Dominicana, se reportó el fallecimiento de un hombre de 79 años y la desaparición de un adolescente de 13.
El CNH advirtió que el huracán podría provocar “inundaciones repentinas, crecidas de ríos y deslizamientos de tierra potencialmente mortales” a medida que avance sobre La Española. Las lluvias no solo destruyen casas, también arrasan cultivos y caminos, dejando comunidades enteras incomunicadas.
Jamaica se prepara para el impacto
El primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, pidió a la población no subestimar la amenaza. “Este huracán tiene el potencial de causar daños significativos. Les pido a todos los jamaicanos en zonas vulnerables que sigan las indicaciones de las autoridades y se preparen para evacuar si es necesario”, declaró en un mensaje televisado.
Imágenes difundidas por medios locales muestran carreteras inundadas y árboles derribados en Kingston. Los servicios de emergencia trabajan sin descanso para despejar rutas y garantizar refugio a los habitantes más afectados.
Una temporada de huracanes cada vez más destructiva
Melissa es la decimotercera tormenta tropical de la temporada del Atlántico, que se extiende de junio a noviembre. Los expertos advierten que los huracanes se están intensificando más rápido debido al calentamiento de las aguas oceánicas, una consecuencia directa del cambio climático.
El Caribe, una región históricamente vulnerable, enfrenta un futuro incierto. En julio de 2024, el huracán Beryl ya había causado la muerte de cuatro personas en Jamaica y daños multimillonarios. Ahora, con Melissa, el miedo se renueva en una población que apenas se estaba recuperando.
Solidaridad en medio del desastre
A pesar de la destrucción, el espíritu solidario del Caribe vuelve a emerger. En Puerto Príncipe y Santo Domingo, grupos de vecinos se organizan para rescatar personas atrapadas, repartir agua y comida, y ofrecer refugio temporal. “Perdimos mucho, pero seguimos vivos, y eso es lo que importa”, dice un joven haitiano que ayuda a su comunidad.
Las imágenes de devastación contrastan con gestos de humanidad que recuerdan la resiliencia de estas islas. Las autoridades locales y organizaciones internacionales ya comenzaron a coordinar envíos de ayuda humanitaria ante la magnitud del desastre.
Melissa se mueve lentamente hacia Jamaica y Cuba
Según el CNH, el ojo del huracán se encontraba el domingo a unos 190 kilómetros al sureste de Kingston y 450 kilómetros al suroeste de Guantánamo, Cuba. Se espera que Melissa toque tierra en Jamaica entre lunes y martes por la noche, manteniendo su fuerza como huracán de categoría 4.
La combinación de su movimiento lento y su intensidad extrema preocupa a los expertos, quienes prevén lluvias torrenciales, marejadas ciclónicas y daños estructurales graves en zonas costeras. Las autoridades cubanas ya comenzaron a activar planes de contingencia en el oriente del país.
El desafío climático del Caribe
Cada huracán que golpea la región deja al descubierto la fragilidad de su infraestructura y la urgencia de invertir en prevención. El cambio climático no solo intensifica las tormentas, también agrava la pobreza y la inseguridad alimentaria en países que ya enfrentan enormes desafíos económicos.
Melissa es más que una tormenta: es un recordatorio de que el Caribe necesita políticas ambientales sostenibles y apoyo internacional para sobrevivir a un clima cada vez más hostil. Mientras tanto, las familias esperan entre la incertidumbre y la esperanza de que lo peor ya haya pasado.


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