Europa: Regulación digital y refuerzo militar

España, Francia y Grecia impulsan edad mínima en redes sociales en la UE. Reino Unido y la UE refuerzan defensa ante Rusia.

España, Francia y Grecia impulsan edad mínima en redes sociales en la UE. Reino Unido y la UE refuerzan defensa ante Rusia.

La política y geopolítica europea se centran en la regulación digital con una propuesta de edad mínima para redes sociales en la UE, mientras el Reino Unido y la Unión Europea refuerzan sus capacidades de defensa frente a la expansión rusa.

En el ámbito político y geopolítico europeo, varias iniciativas y declaraciones han marcado la pauta. España, Francia y Grecia están impulsando una propuesta para establecer una edad mínima de acceso a las redes sociales en la Unión Europea, una iniciativa que ya cuenta con el apoyo de Dinamarca, Eslovenia y Chipre y es considerada pionera en la región. Esta propuesta refleja una creciente preocupación por el impacto social de las plataformas digitales, especialmente en la juventud, y una voluntad de la UE de afirmar su soberanía regulatoria sobre las grandes empresas tecnológicas.

En materia de defensa, el gobierno del Reino Unido, bajo el liderazgo de Keir Starmer, ha anunciado una ambiciosa Revisión Estratégica de Defensa. Esta revisión incluye la construcción de 12 submarinos nucleares SSN-AUKUS, la creación de un mando cibernético y la adquisición de 7,000 misiles de largo alcance. El objetivo es alcanzar un gasto del 2.5% del PIB en defensa para 2027, con una meta del 3% en la próxima legislatura. Complementando estos esfuerzos, la Unión Europea ha presentado un plan integral para recuperar influencia en el Mar Negro frente a la expansión rusa. Este plan contempla la creación de una base europea de seguridad marítima y el fortalecimiento de puertos en Rumanía y Bulgaria, además de mejorar la conectividad con Ucrania, Moldavia y Georgia.

Una declaración significativa provino del canciller alemán, Friedrich Merz, quien afirmó que Alemania seguirá dependiendo de Estados Unidos «durante mucho tiempo». Esta declaración se produce tras su reunión con el presidente Donald Trump en Washington , subrayando la persistente influencia estadounidense en la seguridad y la política económica europea.

En el ámbito judicial internacional, Estados Unidos ha impuesto sanciones a cuatro jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) debido a su investigación sobre presuntos crímenes de guerra de Israel en Gaza y Cisjordania. Esta acción genera tensiones entre la política exterior estadounidense y el sistema de justicia internacional, con implicaciones para la autonomía de las instituciones judiciales con sede en Europa.

Regulación Digital: Un Precedente Europeo

La iniciativa de regulación de redes sociales por parte de la UE, al ser «pionera», busca establecer un precedente global en la gobernanza digital, priorizando el bienestar social sobre los intereses de las empresas tecnológicas. Esto podría llevar a una mayor fragmentación del entorno digital global, donde las normativas de acceso varían considerablemente entre jurisdicciones. La preocupación por el impacto en la juventud y la búsqueda de una «soberanía regulatoria»  reflejan una tendencia a proteger a los ciudadanos de los efectos negativos no controlados de la tecnología.

Refuerzo de la Defensa y Alianzas Estratégicas

El refuerzo de la defensa del Reino Unido y el plan de la UE para el Mar Negro demuestran una respuesta europea coordinada y a largo plazo ante la percepción de la amenaza rusa. Esta estrategia combinada, que incluye capacidades militares avanzadas y resiliencia infraestructural, podría impulsar el gasto en defensa en todo el continente y fomentar una mayor integración militar europea. La declaración de Merz sobre la dependencia alemana de EE. UU. , junto con las sanciones de EE. UU. a la CPI , revela una compleja dinámica en las relaciones transatlánticas. Las naciones europeas deben equilibrar su dependencia de seguridad con su compromiso con el derecho internacional y las instituciones multilaterales. Esta situación podría tensar las relaciones diplomáticas y desafiar el orden jurídico internacional, obligando a los líderes europeos a una navegación delicada entre la lealtad a la alianza y la defensa de principios universales de justicia.

«Atacar a los que trabajan en pro de la rendición de cuentas no ayuda en nada a los civiles atrapados en conflictos, sino que solo envalentona a los que creen que pueden actuar con impunidad.» — Declaración de la Corte Penal Internacional.

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