En un ambiente cargado de tensión geopolítica, los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) se reúnen este lunes de forma urgente para exigir que cualquier acuerdo de paz entre Estados Unidos y Rusia incluya de manera explícita a Ucrania y a Bruselas. La cita, impulsada por la alta representante de Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, llega apenas días antes del esperado encuentro entre Donald Trump y Vladímir Putin en Alaska.
Europa no quiere ser espectadora, sino protagonista
Kallas fue contundente en su mensaje: “Estados Unidos tiene el poder de obligar a Rusia a negociar seriamente. Pero cualquier acuerdo debe incluir a Ucrania y la UE”. Sus palabras reflejan la preocupación de que un pacto bilateral entre Washington y Moscú pueda dejar a Europa en segundo plano, afectando directamente a la seguridad continental.
La comisaria europea Hadja Lahbib reforzó la idea con un llamado a la unidad: “No es momento para divisiones. La UE debe hablar con una sola voz”.
Un frente común contra las exclusiones
El respaldo no tardó en llegar. Los líderes de Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia y Finlandia, junto con Ursula von der Leyen, coincidieron el fin de semana en que “el camino a la paz en Ucrania no puede decidirse sin Ucrania”.
El ministro español José Manuel Albares subrayó que las decisiones sobre el fin del conflicto impactan directamente en la seguridad europea, y que dejar fuera a los europeos sería un error estratégico.
Gaza, la otra urgencia sobre la mesa
Aunque Ucrania concentra la atención, el Consejo extraordinario también abordará la crisis humanitaria en Gaza. En las últimas horas, seis periodistas palestinos, entre ellos Anas al Sharif de Al Jazeera, murieron en ataques israelíes.
España y otros países de la UE defienden ampliar sanciones y mantener el embargo de armas a Israel, reafirmando que no reconocerán anexiones “ilegales” de territorio palestino. La Liga Árabe, por su parte, exige detener la venta de armas a Israel y proteger a la población civil.
Un tablero internacional en máxima tensión
El viernes en Alaska podría definirse un punto de inflexión. Mientras Trump y Putin se preparan para su cita, la UE busca garantizar que su voz y la de Ucrania no sean silenciadas en la mesa de negociación. En un contexto donde la paz parece tan frágil como estratégica, Bruselas apuesta por la diplomacia firme y la unidad continental para evitar acuerdos a puerta cerrada.
