Tras 18 meses de drama político, la japonesa Nippon Steel ha finalizado la compra de U.S. Steel por $14,900 millones. El acuerdo se selló con un mecanismo extraordinario: una «acción de oro» que otorga al presidente de EE.UU. un poder de veto sobre la icónica empresa.
La saga de la adquisición de U.S. Steel, un ícono de la industria estadounidense, por parte del gigante japonés Nippon Steel ha llegado a su fin. El acuerdo de $14,900 millones de dólares, a razón de $55 por acción, se ha cerrado oficialmente después de un tortuoso proceso de 18 meses que lo llevó al centro de la arena política estadounidense. Sin embargo, la verdadera noticia no reside en la cifra, sino en la condición sin precedentes que permitió su aprobación: la creación de una «acción de oro» (golden share) en favor del gobierno de Estados Unidos.
Este mecanismo, formalizado en un Acuerdo de Seguridad Nacional (NSA), transforma una transacción corporativa en un asunto de Estado y otorga al presidente de EE.UU., Donald Trump, o a su designado, un poder de control extraordinario sobre la empresa, ahora de propiedad extranjera.
¿Qué es la «Acción de Oro» y Qué Poder Otorga?
La «acción de oro» es una herramienta legal que, en este caso, concede al gobierno de EE.UU. derechos de veto sobre decisiones estratégicas cruciales de U.S. Steel. Este poder no es simbólico; es directo y vinculante. Específicamente, la Casa Blanca podrá:
* Nombrar un director independiente en la junta directiva de la empresa.
* Vetar cualquier intento de cambiar el nombre de U.S. Steel o reubicar su sede central de Pittsburgh, Pensilvania.
* Bloquear la transferencia de empleos fuera de Estados Unidos.
* Impedir el cierre de ciertas instalaciones existentes y la adquisición de empresas rivales.
* Frenar cualquier reducción en la inversión de capital comprometida por Nippon Steel.
Este nivel de control gubernamental sobre una empresa privada, aunque de propiedad extranjera, es altamente inusual y ha sentado un precedente que redefine la relación entre el poder político y la inversión internacional en Estados Unidos.
De Bloqueo Presidencial a Bendición Política
El camino para llegar a este acuerdo fue un auténtico drama político. La adquisición se anunció en diciembre de 2023, pero rápidamente se topó con la oposición del sindicato United Steelworkers (USW) y de figuras políticas de alto nivel.
Durante la campaña electoral, tanto el entonces presidente Joe Biden como el candidato Donald Trump expresaron su rechazo al acuerdo, buscando el favor de los votantes en el estado clave de Pensilvania, cuna de la industria siderúrgica. En enero de 2025, el presidente Biden bloqueó formalmente el acuerdo, citando riesgos para la seguridad nacional.
La situación dio un giro de 180 grados con la llegada de Trump a la Casa Blanca. A pesar de su oposición inicial, Trump cambió de postura y dio su bendición a una «asociación» entre ambas empresas en un mitin, lo que finalmente desbloqueó las negociaciones y condujo al acuerdo final, condicionado a la creación de la «acción de oro».
«Continuaremos vigilando, haciendo que Nippon cumpla sus compromisos… (el poder de Trump sobre la corporación es) un grado asombroso de poder personal.» – David McCall, Presidente del sindicato United Steelworkers.
A cambio de aceptar este control, Nippon Steel se comprometió a invertir $11,000 millones en las instalaciones de U.S. Steel hasta 2028 y a honrar todos los contratos sindicales existentes.
La formalización de esta «acción de oro» ha encendido un debate sobre sus implicaciones. Mientras algunos lo ven como una forma innovadora de proteger la seguridad nacional y los empleos, otros advierten que la politización de la inversión extranjera a este nivel podría disuadir a futuras empresas de invertir en sectores estratégicos de EE.UU., por temor a una interferencia política impredecible y sujeta a los vaivenes de la administración de turno.


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