Defensa en Pokrovsk: Crónica de la Lucha a 180 Grados en el Frente Más Caliente de Ucrania

Defensa en Pokrovsk: Crónica de la Lucha a 180 Grados en el Frente Más Caliente de Ucrania
Defensa en Pokrovsk: Crónica de la Lucha a 180 Grados en el Frente Más Caliente de Ucrania

Atrapados en el Saliente de Pokrovsk: Crónica de una Defensa a 180 Grados al Borde del Colapso Logístico

La defensa en Pokrovsk y el saliente adyacente que se adentra hacia Kostiantynivka y Toretsk se ha convertido en el punto más crítico, sangriento y tácticamente complejo de todo el frente ucraniano. Aquí, en el corazón del Donbás, los defensores ucranianos están librando una batalla desesperada, luchando literalmente en un semicírculo. Se defienden de asaltos rusos que llegan desde tres direcciones simultáneamente, una pesadilla táctica de 180 grados que agota los recursos, consume hombres y material a un ritmo vertiginoso y pone sus vitales líneas de suministro bajo una presión que amenaza con el colapso.

El Epicentro de la Ofensiva Rusa

Analistas militares y observadores en el terreno describen esta área, el nexo entre Pokrovsk, Kostiantynivka y Toretsk, como «el lugar más difícil del frente» en este momento. La intensidad de los combates es extrema. En un solo día, el 25 de junio, se registraron 154 enfrentamientos de combate a lo largo de todo el frente, pero 51 de esos intentos de asalto rusos, un tercio del total, se concentraron únicamente en la dirección de Pokrovsk.

La situación táctica para las fuerzas ucranianas es extraordinariamente precaria. Al estar rodeados por tres flancos, se ven obligados a mantener una postura defensiva de 180 grados. Esto no solo significa que el peligro puede venir de cualquier dirección —norte, este y sur—, sino que también es una formación extremadamente agotadora que consume una cantidad desproporcionada de municiones, recursos y, sobre todo, atención, ya que los soldados deben «mirar constantemente por encima del hombro para evitar el fuego enemigo».

La Batalla por la Logística

La estrategia rusa en este sector ha evolucionado. Ya no se trata necesariamente de tomar las ciudades fortificadas mediante asaltos frontales masivos, sino de aplicar una estrategia de estrangulamiento. Las fuerzas rusas están centrando sus avances en los flancos, intentando rodear el saliente para poner las rutas de suministro ucranianas dentro del alcance de su armamento.

El arma clave en esta batalla logística es el dron FPV. Según los comandantes en la zona, a las fuerzas rusas les basta con avanzar hasta situarse a unos 15 o 20 kilómetros de una carretera para que sus drones de largo alcance, especialmente los que utilizan fibra óptica para mayor alcance y resistencia a las interferencias, puedan convertirla en un corredor de la muerte. Esto ya es un «problema serio» y ha creado una situación logística «extremadamente difícil» en la zona de Toretsk. Ahora, Rusia intenta replicar esta misma táctica de estrangulamiento en la cercana Kostiantynivka, avanzando por barrancos y zonas boscosas al oeste de la ciudad.

Análisis del Corresponsal: La Consecuencia Inesperada de la Defensa Exitosa

La desesperada situación en el saliente de Pokrovsk es, paradójicamente, una consecuencia directa de la tenacidad y el éxito de la defensa ucraniana. Al negarse a ceder terreno en el centro y mantener la línea frente a Pokrovsk durante meses, los defensores han permitido que los avances rusos en los flancos norte y sur creen una protuberancia en la línea del frente, un saliente que es inherentemente vulnerable desde un punto de vista militar clásico. Su fortaleza y valentía al mantener la posición han creado, sin quererlo, su mayor debilidad táctica. La fortaleza se ha convertido en una trampa potencial.

Desde una perspectiva geométrica, un saliente puede ser atacado desde tres lados y, lo que es más crítico, sus líneas de suministro en la base del mismo son extremadamente vulnerables a ser cortadas. Rusia ya no necesita un costoso asalto frontal para tomar Pokrovsk; puede simplemente «apretar» los hombros del saliente para estrangular logísticamente a las tropas que se encuentran dentro. La batalla ya no se mide en metros de terreno ganado, sino en kilómetros de radio de alcance de los drones sobre las últimas carreteras de suministro que quedan.

La lucha en Pokrovsk es un microcosmos de toda la guerra en Ucrania en el verano de 2025. Es un choque entre la habilidad táctica y la valentía de los soldados ucranianos, por un lado, y la abrumadora superioridad numérica y de recursos de Rusia, por otro. Un experto militar, al describir la defensa ucraniana en un sector cercano, afirmó que «cómo exactamente nuestros combatientes están logrando mantener esa defensa está más allá de mi comprensión». Esta frase resume la situación: Ucrania puede estar ganando las batallas tácticas del día a día, como repeler 51 asaltos en una sola jornada, pero corre el riesgo de perder la guerra operativa y estratégica debido a la cruda y brutal matemática del desgaste y la logística.

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