Comando Sur EU confirmó este lunes un ataque cinético letal contra una embarcación vinculada con organizaciones dedicadas al narcotráfico que operaban en el Pacífico Oriental, una acción militar que dejó dos personas muertas y un sobreviviente, de acuerdo con información difundida por autoridades estadounidenses.

El operativo fue dirigido por el general Francis L. Donovan, en coordinación con la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, luego de que labores de inteligencia identificaran al buque transitando por rutas marítimas utilizadas de forma recurrente para el trasiego de drogas hacia América del Norte.
Comando sur: Operativo militar en aguas internacionales eleva tensión regional
De acuerdo con el anuncio oficial publicado por el Comando Sur de Estados Unidos en su cuenta de X, la embarcación estaba siendo operada por organizaciones designadas como terroristas y participaba activamente en actividades ilícitas relacionadas con el tráfico de estupefacientes.
Tras el ataque, dos presuntos integrantes del grupo criminal murieron y una tercera persona sobrevivió. Inmediatamente después de la acción, el Comando Sur notificó a la Guardia Costera estadounidense para activar protocolos de búsqueda y rescate con el objetivo de localizar y brindar asistencia al sobreviviente.
La intervención ocurrió en aguas internacionales del Pacífico Oriental, una de las rutas más utilizadas por redes criminales para el transporte marítimo de drogas, armas y personas, lo que ha convertido a esta zona en un punto estratégico para operaciones de interdicción lideradas por Estados Unidos.
Campaña del Pentágono contra el narcotráfico suma decenas de ataques
Con este nuevo episodio, el Pentágono elevó a 38 el número de ataques conocidos contra embarcaciones desde el inicio de su campaña regional en septiembre de 2025. Además, organizaciones civiles y reportes independientes contabilizan ya 130 personas ejecutadas de manera extrajudicial durante estas operaciones, lo que ha encendido alertas entre defensores de derechos humanos.
El Comando Sur ha defendido estas acciones como parte de una estrategia integral para desmantelar las cadenas logísticas del narcotráfico, argumentando que la presión directa sobre rutas marítimas debilita significativamente la capacidad operativa de los cárteles.
Sin embargo, especialistas en seguridad advierten que este tipo de operativos militares, aunque impactan estructuras específicas, no necesariamente atacan las causas de fondo del problema, como la demanda de drogas, la corrupción institucional y la falta de oportunidades económicas en regiones vulnerables.
Críticas por el uso de fuerza letal y ejecuciones extrajudiciales
Diversas organizaciones internacionales han cuestionado el uso de ataques cinéticos letales en operaciones antidrogas, especialmente cuando se realizan fuera de escenarios formales de guerra. La ausencia de procesos judiciales y la dificultad para verificar identidades de las víctimas han generado preocupación por posibles violaciones al derecho internacional.
Analistas subrayan que la clasificación de grupos criminales como organizaciones terroristas abre la puerta a una expansión del uso de fuerza militar, una tendencia que podría redefinir la forma en que Estados Unidos enfrenta al narcotráfico en el hemisferio occidental.
A esto se suma el debate sobre la soberanía de los países involucrados, ya que muchas de estas rutas atraviesan zonas cercanas a América Latina, donde gobiernos locales han pedido mayor cooperación, pero también transparencia sobre el alcance real de las operaciones estadounidenses.
Pacífico Oriental, un corredor clave del tráfico de drogas
El Pacífico Oriental se ha consolidado como uno de los corredores marítimos más importantes para el traslado de cargamentos ilegales provenientes de Sudamérica. Embarcaciones rápidas, semisumergibles y barcos pesqueros modificados son utilizados para evadir radares y controles, lo que ha obligado a Estados Unidos a intensificar su presencia naval y aérea.
El Comando Sur sostiene que sus acciones buscan proteger la seguridad regional y frenar el flujo de drogas hacia su territorio, mientras que críticos insisten en que la militarización del combate al narcotráfico ha mostrado resultados limitados a largo plazo.
Escalada militar y futuro incierto de la estrategia antidrogas
El ataque más reciente refleja una escalada en la estrategia del Pentágono, que combina inteligencia, despliegue militar y operaciones letales para interrumpir redes criminales transnacionales. Aunque Washington asegura que estas acciones reducen la capacidad operativa del narco, persiste el cuestionamiento sobre su impacto humanitario y su eficacia real.
Mientras tanto, el número de operativos continúa en aumento y el Pacífico Oriental sigue siendo escenario de una guerra silenciosa en alta mar, con consecuencias que trascienden fronteras y reavivan el debate sobre cómo enfrentar al narcotráfico sin profundizar la violencia.