El derrumbe parcial de la Torre dei Conti, una edificación medieval ubicada en el corazón de Roma, dejó como saldo la muerte de un trabajador de 66 años, identificado como Octay Stroici, de nacionalidad rumana. Aunque fue rescatado con vida tras permanecer más de 11 horas atrapado entre los escombros, su estado crítico no permitió que sobreviviera al ingreso hospitalario. El accidente ha generado conmoción en Italia, no solo por su gravedad, sino porque ocurrió en una zona histórica altamente transitada y en un edificio en proceso de restauración.
Una tragedia en una obra de restauración patrimonial
La Torre dei Conti, construida a inicios del siglo XIII, forma parte de la arquitectura medieval de Roma y se encuentra a escasos metros del Foro Imperial y del Coliseo, dos de los puntos más visitados por turistas nacionales y extranjeros. La estructura estaba en proceso de restauración cuando, según reportes preliminares, parte del interior y una sección de la fachada colapsaron, atrapando al trabajador entre los restos del edificio.
El derrumbe ocurrió pese a que la torre se considera estable desde el punto de vista estructural, aunque su deterioro por el paso del tiempo había motivado obras de refuerzo. Este tipo de trabajos, cada vez más frecuentes en Italia, han reavivado el debate sobre la seguridad laboral en edificaciones históricas, donde el riesgo estructural se combina con limitaciones técnicas y exigencias de preservación arquitectónica.
11 horas bajo los escombros: una operación de rescate contrarreloj
Octay Stroici permaneció consciente durante toda la operación de rescate, dirigida por bomberos, personal médico y autoridades de protección civil. Fue extraído después de 11 horas de maniobras complejas debido a la fragilidad de la estructura restante, que limitaba el uso de maquinaria pesada.
Tras su liberación, Stroici fue trasladado de inmediato a un hospital romano en estado crítico, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rumania. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, su fallecimiento fue confirmado este martes. Medios italianos señalaron que sufrió múltiples fracturas y lesiones internas derivadas del colapso.
Su muerte ha provocado reacciones en Italia y en Rumania, país que ha exigido información precisa sobre las condiciones de trabajo y la investigación correspondiente.
Un accidente que expone la vulnerabilidad del patrimonio arquitectónico
Italia cuenta con miles de edificaciones históricas que requieren mantenimiento constante para evitar deterioro irreversible. Sin embargo, este caso expone una pregunta clave: ¿están los proyectos de restauración garantizando seguridad suficiente para los trabajadores y para quienes transitan cerca de estas estructuras?
El lugar donde ocurrió el colapso es una zona altamente turística, por lo que de haber sucedido en otro momento del día, el accidente pudo haber dejado víctimas adicionales entre peatones o visitantes. No es la primera vez que se presentan incidentes similares: en los últimos años Italia ha registrado derrumbes en iglesias, palacios y muros históricos en restauración, algunos vinculados al desgaste de materiales, otros a errores estructurales o falta de supervisión técnica.
¿Qué sigue para la investigación?
Las autoridades italianas han abierto una investigación oficial para determinar las causas del colapso, que podría incluir fallas en la planificación de la obra, errores de cálculo en la intervención estructural o deficiencias en las condiciones de seguridad laboral.
Además, se espera que se evalúe si existían advertencias previas sobre el riesgo de derrumbe, ya que algunas organizaciones de protección patrimonial han denunciado en ocasiones anteriores que ciertos edificios históricos presentan peligro pero no reciben intervención adecuada oportuna.
La empresa encargada de la restauración no ha emitido aún un comunicado detallado, aunque medios italianos señalan que los trabajadores llevaban semanas retirando y reforzando materiales internos, lo que pudo haber debilitado secciones del edificio sin refuerzo simultáneo.
Un llamado a revisar protocolos de restauración histórica
La muerte de Stroici se suma a una serie de incidentes laborales en Europa relacionados con restauraciones arquitectónicas de alto valor histórico. Expertos en preservación han insistido en que la restauración patrimonial exige protocolos de seguridad específicos, ya que las edificaciones medievales o renacentistas no responden a los mismos estándares que las estructuras modernas.
Asimismo, asociaciones sindicales en Italia han exigido que los proyectos financiados con fondos públicos incluyan supervisión externa e informes transparentes sobre riesgos laborales, especialmente cuando implican edificios abiertos al flujo turístico.
Una tragedia que deja preguntas abiertas
La muerte del trabajador no solo representa una pérdida humana, sino también un recordatorio del riesgo invisible detrás de la conservación histórica, especialmente en países con amplia infraestructura patrimonial como Italia. La investigación determinará si hubo negligencia, errores técnicos o fallas estructurales inevitables, pero lo que ya está claro es que el incidente reabrirá el debate sobre:
- Seguridad laboral en edificios históricos
- Normas de restauración en zonas turísticas
- Responsabilidad del Estado y empresas contratistas
La Torre dei Conti, símbolo medieval de Roma, seguirá en pie. Pero la pregunta ahora es si su restauración y la de miles de edificios similares puede continuar sin repetir tragedias como esta.


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